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¿Cuál es la diferencia entre telas naturales y sintéticas? Sus propiedades y cuándo elegir cada una

18 enero 2025 | 07:15

En un mundo marcado por el auge del fast-fashion, la elección de telas juega un papel crucial no solo en la durabilidad de nuestra ropa, sino también en el impacto que generamos en el planeta. En ese sentido, surge la duda sobre las diferencias entre prendas fabricadas con telas naturales y aquellas con fibras sintéticas.

Decidir entre una prenda de algodón, poliéster o seda puede parecer una cuestión de estilo o precio, pero en realidad involucra factores mucho más complejos, como la relación precio-calidad, la inversión a largo plazo, el propósito específico de la prenda y el consumo responsable.

Cada tipo de tela tiene ventajas y desventajas. Sin embargo, la durabilidad y el impacto ambiental varían enormemente entre ellas: mientras algunas telas pueden durar décadas si se cuidan correctamente, otras se desgastan rápidamente. Según un estudio publicado por Plastic Soup Foundation, el aumento en la producción de prendas baratas está estrechamente relacionado con una disminución de la calidad de estas.

¿Cuáles son telas naturales y sintéticas?

Antes de explorar sus particularidades, es importante entender qué distingue a las fibras naturales de las sintéticas. Entre las naturales, algunas de las más conocidas son el algodón, el lino, la lana y la seda, que provienen de fuentes orgánicas. Otras, como la viscosa y el rayón, tienen origen natural, pero los procesos químicos que sufren las clasifican como semisintéticas.

En contraste, fibras sintéticas como el poliéster, la licra y el nylon son producidas a partir de polímeros petroquímicos, similares a los que se emplean en plásticos comunes. Estas fibras son creadas mediante procesos industriales que transforman materiales sintéticos en filamentos para fabricar ropa.

Telas naturales: ideales para el día a día

Las fibras naturales como el algodón, el lino, la lana y la seda son populares por su comodidad y transpirabilidad. Estas telas permiten que el aire circule mejor, ayudando a regular la temperatura corporal. Por ejemplo, el lino es ligero y absorbe la humedad, lo que lo hace ideal para climas cálidos.

El algodón es otra opción versátil, es suave, cómodo y fácil de combinar, aunque puede tardar más en secarse. Según explican investigadores de la Universidad de Southwest la tela de algodón posee una excelente permeabilidad al aire, buenas propiedades de teñido, biodegradabilidad y comodidad.

Por su parte, la lana destaca en climas fríos gracias a su capacidad para retener el calor, especialmente variedades como la lana merino, que además es menos propensa a causar irritaciones en la piel.

Si bien estas telas ofrecen gran confort, su mantenimiento a menudo puede ser más delicado. Por ejemplo, la seda requiere lavados a mano o ciclos suaves en máquina, y el lino tiende a arrugarse fácilmente. No obstante, si el material es de buena calidad, suelen ser una buena inversión en el largo plazo.

Telas sintéticas: funcionalidad

Las fibras sintéticas como el poliéster, la licra y el nylon están diseñadas para ofrecer durabilidad y funcionalidad. Estas telas son buenas para actividades específicas, como deportes o trabajos que requieren ropa resistente.

El poliéster y el nylon son conocidos por su resistencia a las arrugas y su capacidad para mantener la forma, lo que los hace ideales para uniformes y ropa de exterior. Además, las mezclas con elastano o lycra aportan elasticidad, mejorando el ajuste y la movilidad, especialmente en ropa deportiva.

Las telas sintéticas también son prácticas porque suelen secarse rápido y no requieren cuidados especiales. Sin embargo, no son tan transpirables como las fibras naturales, lo que puede ser incómodo en climas cálidos. De hecho, un estudio encontró que materiales como el poliéster incluso son más propensos a acumular malos olores respecto a otras fibras.

Además, estudios revelan que este tipo de prendas a menudo liberan microplásticos en el ambiente, especialmente durante los lavados.

Durabilidad y relación calidad-precio

Invertir en telas de calidad puede ser más costoso al principio, pero a largo plazo resulta más económico. Prendas hechas de lino, algodón de alta calidad o lana suelen durar años si se cuidan adecuadamente, evitando la necesidad de reemplazarlas con frecuencia.

En contraste, la ropa de fast fashion a menudo utiliza mezclas sintéticas de baja calidad que pierden forma o color tras pocos lavados. Esto no solo afecta tu presupuesto, sino que también genera más desperdicio textil.

Por último, el cuidado adecuado de las prendas es crucial para prolongar su vida útil. Las telas naturales como el algodón y la lana requieren lavados suaves y, en algunos casos, secado al aire para evitar encogimientos. La seda, por su delicadeza, debe lavarse a mano o en ciclos especiales para prendas delicadas.

Por su parte, a diferencia de las telas naturales, las telas sintéticas son menos exigentes: el poliéster, el nylon y las mezclas con licra no se encogen con el lavado en máquina y se secan rápidamente, aunque conviene evitar temperaturas altas que puedan dañarlas o deformarlas en el corto plazo.