El 90% de la población sexualmente activa se contagiará del Virus del Papiloma Humano (VPH) en algún momento de la vida, según datos de la Organización Panamericana de Salud. Además, casi toda la población que tiene relaciones sexuales, de cualquier género u orientación, lo contraerá a los pocos meses o años de iniciar la actividad sexual. A pesar de su alta prevalencia, la mayoría de las personas que lo contraen no lo saben, ya que el 90% de las personas eliminará el virus de forma natural mediante la inmunidad.
En entrevista con BioBioChile, Elizabeth Chong, ginecóloga obstetra de la Universidad de Chile, explicó que “los síntomas visibles como son los condilomas, verrugas que aparecen en la zona genital, son producidos por el Virus papiloma de bajo riesgo, los cuales no tienen riesgo de producir cáncer cervicouterino y estos empiezan a crecer, pueden multiplicarse y aumentar de tamaño si es que uno no los trata. Pero la presencia del virus papiloma que tiene alto riesgo de cáncer cervicouterino, por lo general, no da síntomas”.
El Virus papiloma humano tiene más de 200 genotipos, que se dividen en alto y bajo riesgo de producir cáncer. Los del segundo grupo pueden causar condilomas, mientras que los de alto riesgo pueden derivar en una lesión preinvasora y cáncer cervicouterino, entre otros, si la infección por el VPH de alto riesgo persiste por más de dos años.
Es la persistencia de la infección por VPH de alto riesgo el responsable de más del 99% de los casos de cáncer cervicouterino.
“Entonces si uno no se hace los examenes de tamizaje que corresponden, los síntomas ocurren en etapas avanzadas. Es decir, cuando yo ya tengo un cáncer es cuando recién empiezan a aparecer los síntomas, que pueden ser una masa a nivel del cuello del útero; sangrado después de las relaciones sexuales; dolor (…) antes de eso no hay mayores síntomas”, afirmó la especialista.
¿Cómo prevenir el VPH?
En cuanto al Virus del Papiloma Humano, la ginecóloga detalló que “es una enfermedad de muy lenta progresión. En el fondo, desde que uno adquiere la infección puede demorar 10, 20 años recién para producir un cáncer si es que lo dejamos progresar en su historia natural”.
Elizabeth Chong afirmó a BioBioChile que “existen varios tipos de prevención, la prevención primaria, hablamos principalmente de la vacunación, ya que puede prevenir el 90% de los virus de alto riesgo de producir cáncer cervicouterino, como también otros cánceres como el de vulva, vagina, ano, orofaríngeo y los condilomas.
En Chile, la vacunación contra VPH, es parte del Programa Nacional de Inmunizaciones y se administra a niños y niñas de cuarto básico. Además, las mujeres y hombres no vacunados, menores de 45 años de edad, podrían acceder a esta medida preventiva contra el VPH a través de vacunatorios privados, luego de consultarlo con un profesional de la salud y poseer la respectiva indicación médica
-Controles ginecológicos: El Papanicolaou (PAP) es un examen que sirve para pesquisar precozmente lesiones preinvasoras y cáncer de cuello uterino. Según la Organización Panamericana de la Salud, se recomienda cada tres años, a partir de los 25 años, y hasta los 64 años de edad.
En esa línea, Chong indicó que “todos los años las mujeres debiésemos ir a nuestro ginecólogo, ginecóloga o nuestra matrona para chequear toda nuestra salud. Desde el punto de vista del cáncer cervicouterino, desde los 25 años con actividad sexual, debemos partir con el papanicolao”.
“Luego a los 30 años agregar el examen PCR del virus papiloma y si es que ambos están negativos, lo puedes repetir cada 5 años. Pero el control ginecológico sigue siendo anual”, mencionó la ginecóloga.
-Estilo de vida saludable: Mantener un sistema inmune fuerte mediante una alimentación equilibrada, evitar el tabaco y el alcohol, y practicar ejercicio regularmente ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, lo cual puede ser beneficioso para combatir infecciones virales como el VPH.
La ginecóloga obstetra de la Universidad de Chile manifestó a BioBioChile que “se piensa que no es algo tan frecuente, creen que solo algunas personas lo tienen y que generalmente son personas que tienen conductas de riesgo (…) pero cualquier persona que tenga actividad sexual lo puede contraer”.