El exministro Pablo Longueira se refirió al veredicto del caso SQM, que terminó sin culpables, y valoró el fallo. A su juicio, él es “el político más revisado y más perseguido” en el país.
“Lo dije hace 10 años frente a todo el país, soy inocente, soy un hombre honesto y esta, que ha sido por lejos la peor batalla de mi vida, la gané porque no tengo tejado de vidrio. Nunca he tenido”, comenzó señalando.
Agregando “soy el político más revisado en Chile, más perseguido. Me allanaron, me persiguieron, entregaron pruebas falsas, mintieron, hicieron un daño que a pesar del alivio de este fallo, nada va a reponer el daño que le han hecho a mi familia”.
Sobre el fallo, el también fundador de la UDI comentó que “es categórico, no hay una sola prueba en este tribunal, una sola prueba. Voy a terminar diciendo algo a mi familia. Quiero agradecer, en primer lugar, al equipo de abogados brillante que me acompañaron 10 años (…) ellos (Alejandro Espinoza y Johana Heskia) son testigos de lo que hemos sufrido”.
“El primer día, cuando nos anunciaron que nos iban a formalizar, junté a mis siete hijos, a mi señora, y Alejandro (Espinoza) fue a mi casa. Les dijimos que no íbamos a aceptar ningún arreglo, y no lo acepté. Prefiero estos 10 años de batalla porque puedo mirar a los ojos a todos, porque tengo la conciencia tranquila y puedo caminar con la frente en alto”, cerró.
UDI: “La Fiscalía persiguió a inocentes”
Desde la UDI, a través de una declaración pública, igualmente se refirieron. “Más de 10 años de investigación y juicio para que finalmente la justicia determine que la Fiscalía actuó de manera arbitraria, persiguiendo a inocentes y asumiendo como delitos actuaciones que no lo eran. Los acusados y sus familias se vieron afectados por un largo tiempo no solo en su ánimo, sino también en su honra y su patrimonio”, indicaron.
Esto, a juicio de la colectividad de oposición, “nos lleva a cuestionar la idoneidad e imparcialidad de ciertos fiscales para este cargo tan importante, y sobre la necesidad de introducir cambios legales que resguarden con eficacia el principio de objetividad que ha sido permanentemente violado en este y en otros muchos casos”.
“Surge también la necesidad de que la propia Fiscalía determine las responsabilidades de quienes llevaron adelante la investigación”, señalaron.
Por último, resaltaron “el hecho de que a Pablo Longueira la fiscalía le ofreció muchas veces salidas alternativas que él nunca aceptó. Por el contrario, él siempre exigió llegar a juicio para probar su inocencia. Después de 10 años de investigación y de un juicio abusivamente largo, el tiempo le dio la razón a Longueira”.