Este jueves, la Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados rechazó la Acusación Constitucional contra la ministra del Interior, Carolina Tohá.
En la previa de este escenario, tanto el Gobierno, como la derecha, se encontraban con la calculadora en mano, sacando cuentas sobre cuántos votos posee cada sector, de cara a la posibilidad de que se decretara la admisibilidad de la Acusación Constitucional.
Cabe recordar que la acción fue presentada por la bancada del Partido Republicano y su motivación fue la crisis de seguridad que estaría experimentando el país.
En ese sentido, los parlamentarios acusaban a la ministra Tohá de haber infringido gravemente la Constitución y las leyes, y haber dejado estas sin ejecución, al “omitir adoptar medidas más eficaces para resguardar el combate del crimen organizado”.
Además, el segundo capítulo tenía relación con la ley de migración y extranjería, que también, apuntaban, habría sido infringida por la secretaria de Estado, al “omitir adoptar medidas más eficaces para prevenir la vulneración de nuestras fronteras”, según se lee en el libelo acusatorio.
Por su parte, a los pocos minutos de que comenzó la sesión, la secretaria de Estado decidió no invocar la cuestión previa, el primer examen de admisibilidad de la acusación, y dar paso a discutir los argumentos de fondo.
Incertidumbre previa a votar AC contra Tohá
Ante el contexto que enfrentaba la jefa de gabinete, Carolina Tohá, desde La Moneda soblegaron sus esfuerzos para conseguir los votos en contra de la Acusación Constitucional.
De esta manera, se preveía que el escenario fuera reñido, y es que no era poco lo que estaba en juego para la secretaria de Estado, pues, en caso de haber sido declarada admisible, Tohá hubiera quedado suspendida de sus funciones hasta que el Senado determinara si la acusación es aprobada o no.
Pese a lo anterior, finalmente la Acusación Constitucional contra la ministra del Interior fue rechazada con 76 votos en contra y 67 respaldos, además de 7 abstenciones.