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UE se reúne para discutir crisis en Bielorrusia: líder opositora pide no reconocer a Lukashenko

Por Matías Vega
La información es de Agence France-Presse

19 agosto 2020 | 09:10

La opositora bielorrusa, Svetlana Tijanóvskaya, exhortó el miércoles a los países europeos a rechazar los resultados de las elecciones presidenciales “fraudulentas” del 9 de agosto, antes de una reunión en Bruselas en la que se podrían ampliar las sanciones contra responsables del régimen de Alexandre Lukashenko.

Declarado oficialmente como ganador con más del 80% de los votos, Lukashenko, en el poder desde 1994, se enfrenta a manifestaciones masivas y a un movimiento de huelga en las industrias cruciales. El mandatario también está siendo criticado en el extranjero.

Las protestas dejaron un tercer muerto este miércoles, un manifestante de 43 años que resultó herido por una bala en la cabeza, según sus allegados y la prensa, tras participar el 11 de agosto en una protesta, durante la cual la policía reconoció que disparó balas reales.

En un mensaje dirigido al Consejo de Europa desde Lituania, donde se refugió el 11 de agosto, Svetlana Tijanóvskaya instó a rechazar unas elecciones ni “justas ni transparentes” y cuyos resultados “fueron falsificados”.

“La gente, que salió a defender su voto en las calles de sus ciudades en toda Bielorrusia, ha sido brutalmente golpeada, encarcelada y torturada por el régimen que se aferra desesperadamente al poder”, afirmó la opositora. “Lukashenko perdió toda su legitimidad”, declaró.

Profesora de inglés de formación y sin experiencia política, Tijanóvskaya, de 37 años, dio un vuelco a la campaña presidencial en Bielorrusia al congregar a multitudes en sus mítines y conseguir el apoyo de otros opositores. Reivindica la victoria en los comicios y denuncia fraudes.

Había reemplazado a su marido, Serguéi Tijanovski, un conocido bloguero que fue detenido en mayo tras presentar su candidatura.

Cumbre de la UE

La Unión Europea comenzó este miércoles una cumbre extraordinaria sobre la crisis en Bielorrusia, en la que se podría decidir ampliar a otros responsables bielorrusos las sanciones que se impusieron la semana pasada tras la represión de las manifestaciones.

Los dirigentes europeos pidieron el martes al presidente ruso, Vladimir Putin, que presione a Lukashenko, del que es un aliado clave, con vistas a favorecer un diálogo con la oposición.

“Nuestro mensaje es claro. La violencia debe cesar y hay que lanzar un diálogo pacífico e inclusivo. El gobierno de Bielorrusia debe reflejar la voluntad del pueblo”, tuiteó el presidente del Consejo, Charles Michel, tras comenzar la reunión.

La canciller alemana, Angela Merkel, señaló que el régimen bielorruso debe “renunciar a la violencia”, y el presidente francés, Emmanuel Macron, hizo un llamado para “favorecer el apaciguamiento y el diálogo”.

La UE realizó una lista de personas acusadas de haber falsificado el resultado de las elecciones y de haber organizado la represión de las manifestaciones. Se requiere la unanimidad de los 27 –sin abstenciones– para que se adopte esta lista.

Hasta ahora, el mandatario ruso ha aportado un tímido apoyo a su vecino y ha advertido contra cualquier “intento de injerencia extranjera”.

Por su parte, los presidentes de los cuatro países del Grupo de Visegrado (Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría) exhortaron el miércoles a las autoridades bielorrusas “a abrir la vía de una solución política” y a “abstenerse de recurrir a la violencia contra los manifestantes pacíficos”.

“Transición pacífica del poder”

Desde los comicios del 9 de agosto, la oposición sale a la calle cada día. El fin de semana pasado, organizó la mayor manifestación de la historia del país, con 100.000 participantes, y convocó también un movimiento de huelga que afectó a varios sectores clave de la industria del país.

Pero, según los medios, hubo amenazas o presiones contra los obreros de las fábricas implicadas, los que redujo el número de huelguistas con respecto al lunes.

El miércoles por la mañana, decenas de manifestantes brindaron su apoyo a los huelguistas de las minas de Soligorsk, al sur de Minsk, mientras que la policía detuvo a varias personas frente a la emblemática fábrica de tractores MTZ de la capital.

Las fuerzas de seguridad bloquearon igualmente la entrada del teatro académico de Estado cuyo director, que se unió a las protestas, fue despedido.

Tras la elección presidencial, cuatro protestas fueron duramente reprimidas por la policía, en las que murieron al menos tres personas y decenas resultaron heridas. Más de 6.700 personas fueron detenidas, algunas de las cuales denunciaron torturadas.

Según Svetlana Tijanóvskaya, la oposición ha formado un “consejo de coordinación” para “facilitar la transición pacífica del poder mediante el diálogo”.

Este órgano “convocará inmediatamente nuevas elecciones presidenciales justas y democráticas bajo supervisión internacional”, dijo la opositora.

Por su parte, Alexandre Lukashenko rechazó este “consejo de coordinación” y acusó a la oposición de querer “hacerse con el poder”.