Pablo Herrera abordó un complejo capítulo de su vida personal durante su participación en ‘Tal Cual’, de TV+, donde habló con franqueza sobre los años en que el alcohol formaba parte de su rutina diaria.
En el espacio, el cantante reconoció que hubo una época en que podía comenzar a beber desde las primeras horas del día, manteniendo igualmente sus actividades cotidianas.
“Tempranito en la mañana tomaba vodka tónica y ahí partía el día. Era un curaíto funcional”, relató el artista, al recordar cómo eran sus jornadas en ese periodo.
Herrera también explicó que el consumo de alcohol le generaba una sensación inmediata de bienestar. “Me tomaba un copete temprano y con eso quedaba en llamas, feliz”, comentó.
Sin embargo, el intérprete admitió que esos excesos también tuvieron consecuencias en su vida. Aunque hoy puede mirar esa etapa con mayor distancia, reconoció que protagonizó situaciones difíciles. “Me mandé varias cagadas”, sostuvo.
Uno de los puntos más personales de su testimonio estuvo relacionado con sus hijas, a quienes mencionó como una de las principales razones que lo llevaron a dejar la bebida.
“Me aburrí de mentirles y sentía mucha vergüenza”, confesó el cantante, al explicar qué lo impulsó a cambiar sus hábitos.
Actualmente, Pablo Herrera aseguró que lleva más de una década sin consumir alcohol. Pese a los episodios negativos que recuerda de aquella época, también señaló que no reniega por completo de lo vivido.
“No me arrepiento. Viví cosas que no hubiese vivido si no hubiese estado ‘arriba de la pelota’”, afirmó.
Durante la conversación, el músico también recordó una vez en que fue controlado por Carabineros mientras conducía, episodio que terminó con él detenido y posteriormente sin licencia por un año.
“Una vez me controlaron los Carabineros y me fui preso. Después de eso, nunca más me subí a un auto con copete. Tuve un año sin licencia”, relató.
Finalmente, Herrera recordó un viaje a Perú tras dejar el alcohol, instancia en la que sintió que miraba el país de una forma distinta. “Llegué y sentí que era un país nuevo”, dijo, comparando esa experiencia con sus visitas anteriores, cuando asociaba Lima directamente con salir a beber.