La tenista australiana Destanee Aiava, actualmente número 321 del ranking de la WTA, confirmó que la temporada 2026 será su última como profesional.
La decisión fue anunciada a través de sus redes sociales, donde la jugadora ofreció un duro testimonio sobre el ambiente dentro del tenis profesional.
Aiava acusó al deporte de mantener una cultura “racista, misógina, homofóbica y hostil”. En su publicación, la nacida en Melbourne escribió: “A todos los miembros de la comunidad del tenis que me hicieron sentir inferior: váyanse a la mierda”.
“A todos los apostadores que me enviaron mensajes de odio o amenazas de muerte; a quienes se sientan detrás de las pantallas en las redes sociales y comentan sobre mi cuerpo; y al deporte que se esconde tras una supuesta elegancia y valores de caballerosidad”, agregó.
La australiana afirmó que detrás de la tradición y la etiqueta del tenis se esconde un entorno poco acogedor para quienes “no encajan en el molde”.
“Me siento profundamente honrada de haber podido inspirar a niños y niñas que se parecen a mí a no tener miedo de perseguir sus sueños, sin importar cómo sea la habitación. Sin ti, yo no existiría. Estoy orgullosa de haber sido una de las pocas que viste en un escenario que no fue construido para nosotras”, expresó.
Aiava comparó su relación con el tenis con la de un “novio tóxico”, señalando que a veces continuaba compitiendo por compromiso con ella misma y con quienes la apoyaron, pero también por miedo a empezar de cero fuera de la cancha.
“No sabía quién era fuera del tenis. Siempre buscaba algo que me trajera paz en lugar de tristeza. La vida no está hecha para vivirla en la miseria o a medias”, escribió.
Pese a las críticas, la jugadora reconoció los aspectos positivos de su carrera. “El tenis me ha brindado lugares con los que la gente solo sueña, grandes amistades y una plataforma para contar mi historia. Pero también me ha quitado cosas: mi relación con mi cuerpo, mi salud, mi familia y mi autoestima”, dijo.
Sobre su retiro, Aiava enfatizó la importancia de priorizar su bienestar personal. “Tengo 25 años, cumplo 26 este año y me siento muy atrasada respecto a los demás, como si estuviera empezando desde cero. También tengo miedo. Pero eso es mejor que vivir una vida desalineada o estar rodeado de comparaciones constantes y perderse a uno mismo”, apuntó.