Mats Wilander, extenista sueco y otrora número uno del mundo, solicitó formalmente a la ATP reconocer al argentino Guillermo Vilas como número uno del mundo durante un periodo crucial de 1975 y 1976, una omisión que, según él, constituye una “gran injusticia”.
La controversia proviene de un análisis detallado realizado por el periodista Eduardo Puppo y el matemático Marian Ciulpan, quienes aseguran que Vilas debió haber alcanzado la cima del ranking durante al menos cinco a siete semanas en ese lapso, algo que la ATP nunca reconoció en su momento.
“No reconocerlo es un error histórico”, afirmó Wilander. A pesar de las pruebas presentadas y del eco que ha ganado la controversia en el ámbito tenístico, la ATP se mantiene firme en su negativa a modificar los registros oficiales.
Con 62 títulos en su carrera, entre ellos cuatro Grand Slams, y récords que aún perduran, como el de mayor cantidad de títulos en una temporada (16 en 1977) y el de victorias sobre polvo de ladrillo (659), Vilas dejó una huella imborrable en el circuito.
Lo curioso, y lo que avivó la polémica, es que la ATP ya ha precedido con un acto similar. En 2007, el tenis femenino fue testigo de un gesto simbólico al reconocer de manera retroactiva a la australiana Evonne Goolagong como número uno del mundo por dos semanas en 1976, un precedente que ha generado esperanzas de que se corrija también la historia del tenis masculino.
Consignar que el chileno Marcelo Ríos se convirtió oficialmente en el primer latinoamericano en llegar a la cima del tenis mundial, en marzo de 1998 y tras ganar el entonces Super 9 (hoy Masters 1000) de Key Biscayne.
Poco tiempo después, durante una Copa Davis ante Argentina en Buenos Aires, el ‘Chino’ provocó a los periodistas trasandinos al señalar que “hace rato que me vienen comparando con Guillermo Vilas y para ser sincero no lo conozco mucho (…) lo único que sé es que él fue número dos y yo soy el uno del mundo”.