El Australia se ha robado las miradas del mundo del tenis, luego de ser escenario del primer Grand Slam del año, el Australian Open, pero el calor también ha sido un protagonista no invitado y que ya ha causado estragos en suelo oceánico.
Esto debido al mareo que sufrió una recogepelotas en pleno partido de dobles mixtos entre Smith-Birrel y Puetz-Schuurs, bajo el sol ‘despiadado’ que azota Melbourne.
La mujer estaba tambaleándose en el fondo de la cancha, momento en que el juez de silla se percató y avisó a los jugadores, momentos en que fueron a socorrer a la chica antes de que cayera al piso.
En ese momento, Tim Puetz salió en busca de una toalla helada para ayudar a aliviar el calor abrumador que padecía la joven.
Finalmente la recogepelotas se recuperó, abandonó la pista en una silla de ruedas, y el juego se reanudó, pero lo ocurrido en el duelo es un claro ejemplo de que está siendo difícil para los jugadores, asistentes y trabajadores, lidiar con el calor que azota Australia.
Tanto tenistas como recogepelotas están expuestos continuamente al sol. No es la primera vez que ocurre, pero siempre supone un momento de preocupación y tensión.