VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La triatleta noruega Solveig Lovseth, líder del Campeonato Mundial Ironman de Hawái, colapsó a 1,1 km de la meta y cedió el oro a Taylor Knibb. A pesar de su desmayo, se levantó y terminó en el octavo lugar en una competencia que incluye natación, ciclismo y maratón. Knibb ganó, convirtiéndose en la tercera mujer en ganar ambos títulos mundiales en un año. Lovseth, campeona defensora, se negó a abandonar y terminó la carrera sonriendo y saludando al público.

A una milla de la meta, Solveig Lovseth tenía el título mundial prácticamente en el bolsillo: un minuto y 28 segundos de ventaja y unas piernas que, hasta entonces, parecían intactas. Minutos después estaba sentada a un lado de la carretera, mirando cómo las demás pasaban de largo.

La triatleta noruega, de 27 años y campeona defensora, colapsó a 1,1 kilómetros del final del Campeonato Mundial Ironman de Hawái, y cedió el oro a la estadounidense Taylor Knibb. Aun así, logró levantarse y terminó en el octavo lugar.

El Ironman es una de las pruebas más duras del deporte: son 3,8 kilómetros de natación, 180 de ciclismo y una maratón completa de 42,2 kilómetros, todo en el calor y la humedad hawaianos.

De la gloria a la lucha por llegar

Según detalla Marca, Lovseth lideraba con varios minutos de distancia sobre sus rivales tras superar a Knibb. Pero en el último kilómetro empezó a tambalearse, sin fuerzas y casi sin poder avanzar.

La carrera de la noruega había sido una remontada. De acuerdo con Triatletas en Red, comenzó el maratón en tercer lugar, detrás de Knibb y de la británica Lucy Charles-Barclay. Fue recortando diferencias, superó primero a Charles-Barclay y, con unos ocho kilómetros por recorrer, alcanzó a Knibb.

La estadounidense intentó responder, pero Lovseth se escapó. Según el mismo medio, su ventaja creció hasta superar ligeramente el minuto, en un guion que recordaba al de 2025, cuando ella misma apareció con fuerza desde atrás.

Esta vez, el final fue otro. The Athletic, de The New York Times, relata que la noruega empezó a tambalearse y terminó desplomándose en la carretera, a 1,1 kilómetros de la meta.

Lo que siguió fue una escena difícil de ver. Tras unos 15 segundos en el suelo, Lovseth se puso de pie y caminó un poco, pero volvió a caer. En ese momento Knibb la superó y tomó el liderato.

La noruega se levantó otra vez y cayó por tercera vez cuando le quedaban unos 640 metros. Estuvo sentada a un lado del camino mientras otros atletas pasaban corriendo.

Las imágenes hicieron pensar en un abandono, pero no lo fue. Triatletas en Red subraya que su resultado fue una llegada a meta y no un DNF (siglas en inglés de “no terminó”, es decir, abandono).

Lovseth recorrió caminando el tramo que le quedaba, sonrió, chocó las manos con algunos espectadores y cruzó la línea levantando los brazos. Su tiempo fue de 9:02:08.

Una campeona nueva y un déjà vu

Knibb cruzó la meta en 8:36:29, por delante de la alemana Laura Philipp (8:39:33) y de la suiza Julie Derron (8:46:24), según Marca. The Athletic añade que Knibb hizo la natación en 52:55, el ciclismo en 4:40:07 y la carrera a pie en 2:57:46.

Además, se convirtió en la tercera mujer en ganar el título mundial de Ironman y el Mundial Ironman 70.3 (la versión de media distancia) en el mismo año.

Para Knibb, la escena tenía un aire familiar. Un año antes había sufrido un desplome similar en el tramo final, del que se benefició Lovseth. Y lo tenía presente durante la carrera.

“Cuando Solveig regresó, pensé que no podía luchar porque si luchaba, iba a perder, así que tuve que aprender del año pasado a simplemente llegar a la meta, llegar a la meta, llegar a la meta”, dijo Knibb tras la prueba, según The Athletic.

Había mucho en juego para la noruega. De acuerdo con el mismo medio, estaba a punto de convertirse en la primera triatleta en defender su título mundial desde 2018, además de ganar 125.000 dólares (unos 117.000.000 de pesos chilenos).

Hasta ahora, las informaciones sobre la carrera reconstruyen la secuencia, pero no recogen una explicación de Lovseth ni un diagnóstico médico del episodio. Las imágenes muestran la gravedad de sus dificultades, pero por sí solas no permiten saber qué las provocó.

Queda una imagen que resume lo que es el Ironman. Una campeona que perdió un título por menos de dos kilómetros, pero que se negó a quedarse sentada en el camino, y que terminó saludando al público.

¿Cómo hicimos esta nota?

Esta nota fue redactada con la inteligencia artificial de Claude (Anthropic). El periodista investigó preliminarmente, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para su redacción usando como referencia el estilo de escritura del autor. Luego el periodista revisó la nota, realizó ediciones y verificó sus fuentes.