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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La World Rugby confirmó sanciones a seis jugadores y un médico de la selección de rugby de Georgia por sustitución de muestras de orina antes del Mundial 2023. Merab Sharikadze recibió 11 años de suspensión, otros jugadores entre 3 y 9 meses, y la Dra. Nutsa Shamatava, 9 años. Las sanciones incluyen suspensión total de actividades relacionadas al rugby. Se investigó la manipulación de muestras para ocultar sustancias, como cannabis y tramadol, sin confirmar uso de dopaje. La Unión de Rugby de Georgia recibió multa y deberá implementar reformas y programas educativos.

Un escándalo mayúsculo afecta a la selección de rugby de Georgia, luego de que la World Rugby confirmara sanciones contra seis de sus rugbista y un integrante del médico.

Según explicó la WR, se detectaron casos de sustitución de muestras de orina previos al Mundial de Rugby Francia 2023.

La investigación, desarrollada en conjunto con la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), detectó irregularidades en muestras históricas gracias al programa de pasaporte biológico y almacenamiento prolongado de muestras utilizado por el organismo internacional.

Así, se impuso históricas sanciones contra el otrora capitán de Georgia, Merab Sharikadze 11 años, además de Giorgi Chkoidze, 6 años; Lasha Khmaladze, 3 años; Miriani Modebadze, 3 años; Otar Lashkhi, 3 años; Lasha Lomidze, 9 meses. Además de nueve años para la Dra. Nutsa Shamatava.

Todos los castigos incluyen suspensión total de cualquier actividad relacionada con el rugby y fueron retroactivos a las suspensiones provisionales previamente emitidas.

Según detalló World Rugby, durante la investigación se manejó la hipótesis de que la manipulación de muestras buscaba ocultar el uso de sustancias para mejorar el rendimiento deportivo. Algo que no pudo confirmado.

Según las declaraciones de los involucrados, estos aseguraron que la sustitución de muestras se realizó para ocultar el consumo de sustancias no consideradas potenciadoras del rendimiento, específicamente cannabis y tramadol.

Además de las sanciones individuales, la Unión de Rugby de Georgia también fue castigada por “dañar la reputación del deporte”. Y es que si bien no existió participación institucional directa en el esquema, sí hubo una falla grave en el cumplimiento de las obligaciones antidopaje por parte de jugadores y miembros del staff.

Como parte del acuerdo con World Rugby, la federación georgiana deberá pagar una multa económica e implementar una serie de reformas y programas educativos relacionados con controles antidopaje.

El CEO de World Rugby, Alan Gilpin, señaló que el caso “demuestra la importancia de contar con un programa antidopaje robusto y basado en la ciencia”, agregando que la investigación envía “un mensaje claro de que World Rugby toma estos asuntos con absoluta seriedad”.

Mientras que la Unión de Rugby de Georgia aseguró en un comunicado que “asume toda la responsabilidad de mejorar los procesos antidopaje dentro del rugby georgiano y está haciendo todo lo posible para garantizar que este deporte en Georgia siga siendo limpio, transparente y cumpla plenamente con los estándares de World Rugby”.