El seleccionador suizo de hockey sobre hielo, Patrick Fischer, destapó un episodio hasta ahora desconocido de su paso por los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022. Admitió haber acudido al evento con un certificado COVID falso.
La revelación llega en la recta final de su etapa al frente del combinado helvético, del que se despedirá tras el Mundial del próximo mes en Zúrich y Friburgo.
Lejos de esquivar la polémica, Fischer optó por reconocer públicamente lo ocurrido y explicar el contexto personal que lo llevó a tomar esa decisión.
“Antes de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín, entré en China utilizando un certificado de vacunación contra la COVID-19 no válido. La Federación Suiza de Hockey sobre Hielo, el Comité Olímpico Suizo y mis allegados no tenían conocimiento de ello”, señaló en un comunicado oficial.
El técnico admitió sin rodeos la gravedad de su acto, enmarcado en un evento que se celebró bajo estrictas medidas sanitarias para evitar contagios.
“Al mismo tiempo, no quería defraudar al equipo en los Juegos Olímpicos”, reconoció, aludiendo al conflicto entre su decisión personal de no vacunarse y su compromiso profesional.
Fischer fue más allá en su autocrítica al asegurar que cometió “un grave error” y que asume “toda la responsabilidad” por lo sucedido, subrayando que ya enfrentó consecuencias legales a título personal en 2023.
Pese a la controversia, la Federación Suiza de Hockey sobre Hielo decidió no imponer sanciones adicionales. Desde el organismo valoran tanto que el caso ya haya sido juzgado como la decisión del entrenador de hacerlo público.
“Hemos tomado nota de ello y felicitamos a Patrick Fischer por hacer público el asunto y admitir claramente su error. Esto demuestra responsabilidad personal y carácter… Por lo que a nosotros respecta, el asunto queda ahora cerrado”, afirmó el presidente de la federación, Urs Kessler.