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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La estrella del esquí, Lindsey Vonn, reveló que un médico le salvó la pierna de la amputación tras su escalofriante caída en los Juegos Olímpicos de Invierno. Tras ser operada en Italia y EE.UU., Vonn describió su lesión como la más extrema y dolorosa de su vida, con fracturas de tibia, fíbula y platillo tibial, además de síndrome compartimental. Agradeció al doctor Tom Hackett por salvar su pierna y anunció que le llevará al menos un año recuperarse.

La estrella estadounidense del esquí, Lindsey Vonn, confesó que médico la salvó de perder una pierna tras una dura y espeluznante caída en los Juegos Olímpicos de Invierno.

La atleta, que cayó durante el descenso olímpico en Cortina a comienzos de febrero, agradeció este lunes al médico que le “salvó la pierna de la amputación”, e indicó que hará falta “alrededor de un año” para recuperare.

“Después de dos semanas, al fin salí del hospital, es de lejos la lesión más extrema y dolorosa de mi vida”, afirmó la esquiadora de 41 años en un video publicado en su cuenta de Instagram.

Víctima el 8 de febrero en Cortina de una dura caída durante el descenso olímpico, en el que era una de las favoritas, Vonn fue sometida a operaciones en Italia y en Estados Unidos.

“Tengo una fractura compleja de tibia (izquierda), pero también tengo una fractura de la fíbula y del platillo tibial, todo estaba destrozado“, explicó la esquiadora, que precisó que sufrió síndrome compartimental.

Por lo mismo agradeció a su médico, Tom Hackett, encargado de operarla.
“Cuando hay un traumatismo demasiado grande en una parte del cuerpo, la sangre permanece bloqueada y comprime todo lo demás, los músculos, los tendones, los nervios”.

“Salvó mi pierna, salvó mi pierna de la amputación”, dijo Vonn, que explicó que el profesional abrió su pierna para “dejarla respirar”.

Tras salir del hospital, Lindsey Vonn se halla actualmente en silla de ruedas y espera pasar a las muletas “en unas semanas”.

“Llevará al menos un año para que todos los huesos se reparen”, estimó Vonn.

Cabe recordar que semanas antes de su presentación en los JJOO de Invierno, la campeona olímpica había sufrido la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.