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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Davy Zyw, snowboarder escocés con ELA, competirá en Juegos Paralímpicos de Invierno Milan-Cortina 2026, siendo el primero con esta enfermedad en deportes de nieve. Diagnosticado en 2018, superó pronóstico de vida y lucha por su sueño.

Davy Zyw, snowboarder escocés, se ha convertido en noticia al ser confirmado en el equipo de Paralympics GB para competir en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milan-Cortina 2026, que comienzan el 6 de marzo.

A sus 38 años, Zyw afronta un desafío extraordinario. Aparece como el primer atleta de deportes de nieve con la enfermedad ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) en competir en unos Juegos Paralímpicos.

Básicamente, me dijeron que tenía dos o tres años de vida”, recordó Zyw a BBC Sports sobre su diagnóstico en 2018, cuando tenía 30 años.

Han pasado siete años y he luchado para ascender paso a paso hasta llegar al equipo para los Paralímpicos”, señaló.

El snowboarder explicó que, frente a la enfermedad, encontró un tipo de libertad. “He tenido que aceptar lo imposible, aceptar mi destino. Pero, dentro de eso, hubo una libertad. Una libertad que demuestra que nada es imposible y ese es el mensaje que quiero que la gente se lleve”, contó.

Antes de la ELA, una lesión de rodilla había truncado su carrera en el snowboard convencional, llevándolo a trabajar como comerciante de vinos.

“Soy snowboarder desde siempre. Mi hermano gemelo y yo empezamos en la pista seca de Hillend cuando teníamos 12 o 13 años”, indicó.

Zyw describió cómo la pasión por el snowboard nunca desapareció: “Es increíble el hecho de que mi diagnóstico de una enfermedad neurológica degenerativa e incurable me haya traído de vuelta a mi sueño de infancia de ser snowboarder”.

El atleta decidió postularse para los Juegos en el invierno de 2024 y ha financiado su participación mediante micromecenazgo y el apoyo de su empleador. “Hay como una belleza trágica en esta situación”, reconoció.

“Sobre todo, lo que amo de estar sobre mi tabla, en las pistas, en ese estado mental de competición, es que la discapacidad, los desafíos diarios de la ELA, de vivir con esta enfermedad, desaparecen y hay una enorme sensación de libertad”, cerró.