El rugby siempre fue parte de la vida de Abi Burton. No por nada, la inglesa es considerada una de las mejores terceras líneas del mundo.
La oriunda de Leeds debutó con la Selección de su país a los 17 años y ha defendido a ‘La Rosa’ en Juegos Olímpicos, una Copa Mundial y Seis Naciones.
Pero cuando su carrera parecía no tener límites, luego de ser convocada al Seven en los Juegos Olímpicos de Tokio, disputados en 2021, un problema médico la truncó. Y un mal diagnóstico por poco le cuesta la vida.
Luego del evento de los cinco anillos en Japón, Burton sufrió una lesión en la rodilla. Según BBC, la jugadora británica empezó a sentir falta de energía y le diagnosticaron depresión.
Sin embargo, los síntomas de que algo no estaba bien fueron en aumento. Comenzó con un comportamiento errático, se escapaba desnuda de su casa y se autoinflingía daño.
“Le di un puñetazo en la cara a mi madre. Le daba cabezazos a mis hermanos menores. Mi familia escondió los cuchillos de cocina”, recordó la seleccionada inglesa.
Abi fue internada en un pabellón psiquiátrico en Wakefield, donde los doctores le realizaron pruebas para detectar esquizofrenia y trastorno bipolar. Descubrieron que no tenía ninguno de las dos.
Internada y tratada de manera errónea
Ya en el hospital psiquiátrico, el comportamiento de Abi Burton continuó sorprendiendo a su familia y especialistas.
Se quitaba los tubos en los que le administraban medicamentos, intentaba escaparse del recinto y se enfrentaba a los guardias que poco podían hacer ante la fuerza de la mujer de 1,90.
Así fue su estadía en Wakefield hasta que un especialista descubrió que el problema de la seleccionada inglesa no era algo mental: un examen de sangre detectó encefalitis autoinmune.
De acuerdo a NIH, esta poco común enfermedad afecta a los receptores de NMDA y el sistema inmunitario ataca por error al cerebro. “Entras en un comportamiento realmente maníaco y agresivo”, afirmó Burton.
Con este nuevo diagnóstico, había que seguir un tratamiento para el que Abi estaba muy estimulada. Por lo anterior, su familia tuvo que decidir inducirla en coma.
A los Burton les comentaron que sería un procedimiento de máximo tres días. Pero fueron cuatro semanas. La rugbista podría despertar con daño cerebral. O, derechamente, no volver a reaccionar.
Cuando la tercera línea logró salir del coma pesaba 16 kilos menos y había perdido la capacidad de caminar, hablar, leer y escribir.
“Me llevaron a las escaleras para intentar subirlas y simplemente me desplomé. No entendía por qué mi cuerpo no podía hacer algo tan básico. Fue entonces cuando me di cuenta de que el camino hacia la recuperación podría ser un poco más largo de lo que pensaba inicialmente”, rememoró Abi a BBC.
Regreso de Abi Burton a la élite
El regreso a las canchas de Abi Burton era una utopía. Los partidos, entrenamientos y sacrificios de años habían desaparecido de su cabeza. Pero luego de un año de terapias intensivas, la jugadora firmó por el equipo Trailfinders en 2023.
“Probablemente no habría sobrevivido si no fuera tan fuerte física y muscularmente como antes. Cuando volví a correr por primera vez, me sentí tan feliz que lloré. Sentí que estaba completa de nuevo”, contó la seleccionada al sitio de England Rugby.
Tras su regreso, Burton retomó su nivel y hasta fue elegida para el equipo de Gran Bretaña que compitió en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Luego, fue convocada para el Seis Naciones y logró anotar dos tries en su debut contra Gales.
“Vi a mis abuelos, a mi mamá, a mi papá y a mis hermanos entre el público. Fue súper especial, todos estaban muy emocionados. Pasaron por momentos muy difíciles durante los últimos dos años, y el hecho de que podamos salir adelante y que mamá y papá puedan ver que estoy prosperando ha sido un momento inolvidable”, declaró la oriunda de Leeds tras el partido.