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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La leyenda estadounidense del esquí alpino, Lindsey Vonn, desafía al tiempo y al dolor al anunciar su participación en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d’Ampezzo a pesar de sus 41 años y una reciente rotura de ligamentos. A pesar de competir con una rodilla de titanio, Vonn demostró su ambición al confirmar su presencia en las pruebas de descenso y supergigante, e incluso no descarta la combinada.

Lindsey Vonn desafía al tiempo, al dolor y a la lógica. Con una rodilla de titanio, 41 años y una rotura de ligamentos recién diagnosticada, la leyenda estadounidense del esquí alpino no se esconde ni se frena al anunciar que estará en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d’Ampezzo.

El anuncio llegó este martes en el estadio olímpico de curling de Cortina, una de las estaciones donde más veces ha celebrado la victoria. Allí, apenas días después de su aparatosa caída en el descenso de la Copa del Mundo de Crans Montana -prueba suspendida por el mal tiempo-, Vonn dejó claro que su ambición sigue intacta.

Haré el descenso del próximo domingo y el supergigante (del jueves, 12); y no descartó hacer la combinada (por parejas). Hoy fui a esquiar, con una ortesis, mi rodilla estaba estable y tengo confianza en que puedo competir”, explicó la estadounidense, Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019.

No es una declaración menor. Vonn compite con una rodilla izquierda reconstruida con titanio y arrastra ahora una rotura de ligamentos, pero su temporada desmiente cualquier pronóstico conservador. Tras volver el año pasado después de cinco años retirada, se convirtió -a los 41- en la ganadora más veterana de la historia de la Copa del Mundo.

Siete campañas después de su último gran éxito, volvió al podio al acabar segunda en el supergigante de Sun Valley. Esta temporada, directamente, ha vuelto a ganar. Suma siete podios y dos victorias -en los descensos de St. Moritz y Zauchensee- y elevó a 84 su cuenta total en la Copa del Mundo, 45 de ellas en el descenso. Solo Ingemar Stenmark (86) y Mikaela Shiffrin (108) han ganado más.

Campeona olímpica en Vancouver 2010 y doble campeona mundial en Val d’Isère 2009, con 11 medallas en grandes eventos, la líder de la Copa del Mundo de descenso y tercera en la de supergigante llegará a Cortina como candidata real al podio.