El presidente de EEUU, Donald Trump, protagonizó un insólito e incómodo momento en la Casa Blanca, en medio del homenaje de su gobierno a los Florida Panthers, equipo campeón de hockey sobre hielo.
Y es que el elenco floridano se consagró campeón de la NHL en 2025 y levantó la Copa Stanley, trofeo que recibe el ganador de la liga que abarca a los mejores equipos estadounidenses y canadienses.
En un presente diplomático donde las relaciones entre EEUU y su vecino no es el mejor, Trump aprovechó la ocasión para enviar un ‘palo’ a Canadá.
“Ustedes negaron a Canadá la Copa Stanley por 32º año consecutivo. Lo estamos haciendo mucho mejor que Canadá, pero eso está bien, ¿verdad?”, expresó el mandatario, desatando algunas risas en el salón. Especialmente, la del Bill Zito, gerente general de la institución, a su espalda.
“Tenemos un poco de competencia con Canadá… pero no importa, queremos que les vaya bien, y les va a ir bien”, agregó con una sonrisa Trump.
Eso sí, lo que, probablemente, no sabía la máxima autoridad estadounidense, es que los Phanters tienen un equipo plagado de jugadores canadienses.
De hecho, de los 17 jugadores de su plantel estelar, 10 son oriundos de Canadá, como confirma el sitio oficial de la entidad. Además, hay tres finlandeses, un sueco, un letón… y solo dos nacidos en Estados Unidos.
Quizás esa es la razón por la que varios jugadores denotaron incomodidad en sus rostros. Otros mostraron una risa nervioso y hubo más de alguno que simplemente permaneció serio. Un momento inncesario que, para algunos, ‘estropeó’ el homenaje.