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Un gesto que emocionó a todos. El arquero español Gonzalo Pérez de Vargas protagonizó uno de los momentos más emotivos del Mundial de Balonmano.

El hispano, de los registros del FC Barcelona, intervino tras la expulsión de un rival y evitó que fuera obligado a abandonar la cancha, provocando una ovación en el recinto.

El hecho se registró cuando Suecia estaba en ventaja por 20-14 y tenía un penal a su favor. Ahí Hampus Wanne tomó el balón y lo lanzó a portería, impactando la cabeza del meta.

El árbitro, amparado el reglamento, sacó de inmediato la tarjeta roja contra Wanne debido a que se trata de un movimiento prohibido. Sin embargo, en ese momento Pérez se acercó al juez y le advirtió que no estaba bien la expulsión de su adversario porque el balón primero había golpeado en su brazo,

Ante las palabras de Pérez, el árbitro finalmente anuló su decisión. Wanne, por su parte, se acercó al meta y le tendió la mano en una acción de agradecimiento.

Tras el enfrentamiento, que acabó igualado 29-29, Gonzalo Pérez de Vargas expresó que “Estas normas se han introducido para proteger al portero y es lo que hay, al final, no hay que sobreactuar en estos casos”.

“Tenemos cámaras por todos lados y cuando no es un pelotazo en la cara, no lo es. Me ha salido natural, y la verdad es que lo volvería a hacer. Espero que todos mis compañeros también. El balonmano es un deporte noble, un deporte sano, y estas cosas lo demuestran”, cerró.