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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La U alcanzó un crucial triunfo 4-2 sobre Coquimbo Unido en Ñuñoa, igualando a la UC en el segundo puesto de la Liga de Primera en la vigesimosegunda jornada. Octavio Rivero, de vuelta tras lesión, anotó un gol clave, con lágrimas en los ojos. Eduardo Vargas le cedió un penal, el cual Rivero transformó en gol.

La U sufrió, pero finalmente coronó un importante triunfo en Ñuñoa ante Coquimbo Unido (4-2) para igualar a la UC y ubicarse en el segundo lugar de la Liga de Primera en la vigesimosegunda jornada. Uno de los autores de los goles -y el que más lo celebró- fue Octavio Rivero, a modo de desahogo.

El delantero uruguayo venía de no jugar producto de una lesión y ante sus reiteradas ausencias en las convocatorias, su ingreso al minuto 84 fue ampliamente rechazado por la fanaticada azul.

Poco después, al 89, Eduardo Vargas luchó un balón y convirtió una chance de gol en penal, lanzamiento que decidió cederle al propio Octavio Rivero. Con el alma, el exjugador de Barcelona de Ecuador rompió redes y con lágrimas en los ojos, selló el triunfo de los pupilos de Fernando Gago.

Tras el pitazo final, Octavio Rivero afirmó sentirse muy “emocionado” al superar una “lesión muy dura”.

“Fue un proceso muy duro. No me esperaba estar convocado para esta semana; me llevé una sorpresa ayer, y bueno, a partir de ahí empecé a soñar… la vengo peleando desde la cirugía. Por suerte, pude convertir. Quiero agradecerle a Edu (Vargas), que era el encargado del penal, y me lo dio“, dijo.

Por otra parte, el atacante aseguró: “Entiendo el enojo de la gente, estamos en un club muy grande y tenemos que estar más arriba. Esta victoria nos acerca de nuevo, así que hay que seguir luchando y entregándonos al máximo”, aseveró.