La polémica rodea por estos días al club Universidad de Chile y a uno de sus directores, Aldo Marín, luego de que se conociera una reunión con un barrista vinculado a delitos de narcotráfico.
El propio dirigente salió este martes al paso de las críticas, intentando bajar el perfil a un encuentro que, según afirma, fue casual y sin mayores implicancias.
El hecho se hizo público tras la difusión de una fotografía revelada por T13, donde Marín aparece junto a Víctor Poblete ‘Vitoko’, exlíder de la facción ‘Los Wayans’ que controlaba a Los de Abajo, actualmente detenido por tráfico de drogas y asociación ilícita.
La imagen encendió cuestionamientos sobre posibles vínculos entre la dirigencia, jugadores e integrantes de la barra.
Previo al duelo frente a Unión La Calera por la Copa de la Liga, en el Estadio Nacional, Marín abordó la situación y fue enfático en descartar cualquier relación más allá de una conversación puntual.
“Un vínculo tiene que ver cuando una persona le pasa algo de valor a otra persona, una entrada, una camiseta, dinero, eso es lo que dice la ley, no más que eso. Una conversación no tiene que ver con eso. Claramente tomó un ribete que no esperaba, no muy agradable”, declaró en Ñuñoa.
El director insistió en que no existe cercanía con Poblete. “A nadie del club le gusta tener estas situaciones, me junté con él, una conversación que tuvimos, pero no hay una asociación, una amistad. Yo vi a esta persona por primera y única vez, nunca más lo he visto”, apuntó.
Sobre el contenido del diálogo, Marín aseguró que no hubo nada fuera de lo habitual en el trato con hinchas del club. “La verdad, es que cuando estábamos hablando, otra persona tomó una foto y se desvirtuó todo”, dijo.
“Todos los hinchas preguntan lo mismo, cuándo vamos a tener estadio, por qué los árbitros nos perjudican, por las entradas, proyectos, y es eso. Lo que hablamos con todos y de todas formas”, cerró.