En su podcast el comunicador sostuvo que "después aparecía el doctor Orozco diciendo que era a fogueo".

Una de las grandes incógnitas del fútbol chileno se relaciona con lo ocurrido en el Caracol Azul, en 2003, cuando el ex delantero Faustino Asprilla realizó dos disparos al aire.

Según la prensa de la época, el otrora jugador de Parma, Palmeiras y el Newcastle, llegó a las 10:40 horas del recinto de entrenamiento que estaba ubicado al lado del Estadio Nacional, para arengar a su equipo, la Universidad de Chile, al club que había llegado como gran refuerzo.

Desde ese momento,quedó la duda si el colombiano ocupó una pistola auténtica o no.Luego, se dijo que el arma era una pistola a fogueo, una cuestión que nunca estuvo del todo claro, hasta ahora.

A pesar de que el incidente ocurrió hace 20 años, el hecho volvió a salir a la palestra, pues el paso del Tino en el conjunto universitario no pasó desapercibido.

Durante su podcast, “La Hora de King Kong”, el periodista Juan Cristóbal Guarello, repasó la carrera de los jugadores que le gustaban “el mambo”, entre ellos, mencionó a Faustino Asprilla.

“Se acuerdan cuando Asprilla llevó una pistola al entrenamiento de la U, después aparecía el doctor Orozco diciendo que era a fogueo”, sostuvo. “Asprilla andaba con varias armas”, dijo.

En cambio, el propio jugador había dicho a Radio ADN, que el arma era falsa. “En un centro comercial compré una pistola de fogueo como las que se hacen las películas de Hollywood que tenía en mi casa. Ese día la llevo al entreno, le hago una broma a los compañeros donde disparo y digo ‘corran que el domingo hay que ganar’, afirmó al medio.

Hay que recordar que El País de España, publicó el 3 de enero de 1995, que Faustino Asprilla y un grupo de amigos llamaron la atención de la policía en un aeropuerto, que decomisó dos armas al jugador.

Asimismo, el diario mencionó que el jugador estaba borracho y “había molestado a varios clientes de un bar”. Según la emisora, de radio Caracol, el comandante de la policía de Tuluá, Eriberto Núñez,sostuvo que las armas incautadas eran de fabricación italiana, del calibre 7.65, de marca Sigsawre y Bernardelli.