Unión Española y Deportes Iquique, los dos equipos que descendieron de la Liga de Primera 2025, le han declarado la guerra a la ANFP.
Todo comenzó luego de que el elenco hispano se colgara de un vacío normativo que podría frenar su caída a la Primera B, mismo resquicio al que luego se sumaron los ‘Dragones’.
El artículo 90 del reglamento general, actualizado en 2024, introduce que el descenso se define por el promedio de puntos de las últimas tres temporadas. Pero las bases del Campeonato Nacional estipulan que los dos últimos de la tabla anual descenderían automáticamente.
La interpretación de ambos clubes ha generado flancos con la ANFP. Y eso quedó en evidencia este viernes.
Representantes de Unión Española e Iquique asistieron durante la jornada a la sede del ente rector del fútbol nacional, donde tenían pactada una reunión con Pablo Milad. Pero, según La Tercera, la cita no se llevó a cabo.
“Este viernes, el curicano suspendió la reunión en la que recibiría a Jorge Fistonic, vicepresidente de Iquique, y Sabino Aguad, gerente deportivo de los hispanos, para responder la posición del directorio de la ANFP frente a la carta de reclamo. La cita estaba pactada para las 9 horas. ¿El motivo de la cancelación? Se desconoce”, destapó el citado medio.
Eso no fue todo. Ambos elencos también se plantaron ante las autoridades en el Consejo de Presidentes, ya que se negaron a firmar el acta como clubes de Primera B.
“Aguad, incluso, firmó y luego se borró. Al momento de debatir las bases, los representantes de ambas instituciones se retiraban de la sala”, añadieron desde la mencionada publicación.
Por último, detallaron que de no tener la respuesta que esperan de parte de la ANFP, nortinos e hispanos no irán al TAS y acudirán directamente a los tribunales de justicia ordinaria.