Arturo Vidal, volante de Colo Colo y exseleccionado de La Roja, enfrenta una demanda por estafa y apropiación indebida.
Los acusadores, la productora audiovisual Pixihouse Chile (representada por la cuestionada abogada Leonarda Villalobos), presentó la querella ante el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago. Y si bien fue rechazada en un principio, insistirán con la acción judicial en otro tribunal.
Antonio Inostroza, dueño de la mencionada agencia, conoció a Vidal a principios de 2024 y el futbolista le reveló su interés de crear un documental que retratara su vida y trayectoria.
El ‘Rey’ derivó al productor a su amiga, Valentina Hernández, para coordinar lo necesario para levantar el proyecto. Pero de a poco se fueron sumando más nombres, como Diego Vergara, quien se presentó como “representante de imagen” del futbolista.
Según pudo averiguar BioBioChile, lo primero que incomodó a Pixihouse Chile fueron las presiones de Vergara. Él advirtió que siete productoras, incluyendo “dos potentes”, querían adjudicarse el documental. “El primero que llegue con la plata se queda con el proyecto”, dijo.
Las negociaciones avanzaron y la productora presentó formalmente el proyecto al círculo del futbolista, quienes aseguraron que el ‘Rey’ estaba ansioso por trabajar con ellos y “contarlo todo”: se llamaría KING: Arturo Vidal – En primera persona.
Incluso, el equipo de Pixihouse fue invitado a un partido de Colo Colo en el estadio Monumental, donde el resto del equipo de la agencia pudo conocer y compartir con el bicampeón de América.
La acusación de estafa contra Arturo Vidal
Entre diciembre de 2024 y enero de 2025, Pixihouse desembolsó 96 mil dólares a Haras Ill Campeone (propiedad de Vidal) y a Vibra Marketing SpA (cuyo dueño es el agente Fernando Felicevich). En ese intertanto, la productora acusó constantes modificaciones de contrato por parte del equipo detrás del jugador.
Los denunciantes indican que en abril del presente año, además, se vieron sorprendidos por el lanzamiento del podcast El Reinado de Vidal -vigente hasta hoy-, el que aseguran “era prácticamente idéntico al que ellos habían desarrollado durante meses, tanto en idea como en formato”.
Tras el quiebre entre ambas partes, fue Valentina Hernández quien solicitó el pago de la última cuota “como si nada hubiera pasado”.
Así las cosas, la productora insistirá en llevar ante otro tribunal su acción legal, en la que apuntan que existió “engaño, ánimo de lucro y perjuicio patrimonial”, todos elementos constitutivos de estafa.
Pixihouse Chile elevó su perjuicio a más de 200 millones de pesos de pérdidas, debido a los costos de “contratos con agencias audiovisuales, multas contractuales y lucro cesante”.
En la querella, la productora exige que se soliciten declaraciones de Arturo Vidal, Valentina Hernández, Diego Vergara y Carlos Aliaga (familiar de Vidal), levantamiento de comunicaciones de WhatsApp y correos electrónicos, entre otras pruebas.