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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Paulo Garcés, arquero de Unión San Felipe y exintegrante de los 'tres grandes', reveló en una emotiva entrevista sus altibajos personales. Recordó la difícil etapa en que su familia quedó sin recursos tras ser estafada, viviendo en precarias condiciones. Sin embargo, el fútbol se convirtió en su tabla de salvación, llegando a regalar 150 dólares de viáticos a su padre para pagar el arriendo. Orgulloso de ayudar a sus padres, también compartió momentos difíciles, como el susto que vivió con su hijo asfixiado.

Paulo Garcés, arquero que milita actualmente en Unión San Felipe, pero que supo defender las camisetas de los ‘tres grandes’, protagonizó una emotiva entrevista en la que habló de sus positivos recuerdos deportivos y también de sus episodios más complejos.

De hecho, sobre esto último, rememoró lo difícil que fue para su familia salir adelante luego que sus padres fueran estafados y quedaron prácticamente sin nada.

“Nosotros vivimos en colchones tirados en una pieza, comiendo todos de una olla toda la semana. Mi papá vendía frazadas y arroz para sacar la familia adelante”, expresó con emoción al programa ‘Te Quiero Ver’, de TNT Sports.

Eso sí, poco a poco su vida en el fútbol fue también un ‘salvavidas’ para su entorno. Por ejemplo, recordó la vez que recibió 150 dólares por viáticos de una Copa Libertadores y se lo regaló a su padre para pagar el arriendo que adeudaban. “Yo miraba los dólares que solo había visto en fotos. Y cuando supe que no tenían para pagar, les dije: estamos papito, págalos”, expresó.

La casa a sus padres, hijo con neurodivergencia y el paso por La Roja

En la actualidad, Paulo Garcés, confiesa sentirse satisfecho por lo alcanzado gracias al balompié. Entre otras cosas, saca pecho por ayudar a sus progenitores. “Yo quería un loft, pero vi la casa y pensé que mis viejos se la merecían más que nadie”, aseguró.

Igualmente, los momentos difíciles, como le pasa a cualquier persona, también están presentes. Por ejemplo, el arquero también contó cómo vivió el proceso en que su hijo Benjamín casi muere asfixiado en un asado y cómo eso lo llevó a no arribar a Deportes Linares aunque había dado su palabra. “Pasaron dos, tres días seguidos, y mi hijo solo me decía: ‘papá, por favor no te vayas, que me salvaste la vida’. Contra eso no hay nada que hacer”, sostuvo.

Además, el “Halcón” también relató el desafío de criar a su hijo Valentino, quien está dentro de las neurodivergencias: “Mi terapia era llorar una hora y media hasta San Felipe, secarme las lágrimas y ponerme en modo fútbol. El miedo más grande es cómo prepararlo para el futuro si los papás no van a estar siempre”.

Finalmente, en lo netamente deportivo, Paulo Garcés también agradeció la experiencia de haber estado con Jorge Sampaoli en La Roja y poder gritar campeón de la Copa América 2015. “Después del partido con Uruguay solo pensábamos en ser campeones. Esta era la oportunidad, no había otra. Recé 500 padres nuestros en los penales”, aseveró.