Mathías Riquero terminó de la peor forma posible su estadía en Deportes Temuco. Descendido, expulsado, y sentenciado en redes sociales como ‘mala leche’ por la jugada en la que el volante uruguayo lesionó a Ignacio Saavedra de Católica.

El torneo terminó y el jugador de 36 años alista sus maletas y trámites para volver a Uruguay. Eso si, antes se encargó de dejar algunos temas claros en Chile.

“Los jugadores saben que no soy mal intencionado”, dice más tranquilo desde Temuco el volante que jugó gran parte de la temporada como titular en el equipo del sur del país.

“Fue una jugada desafortunada, mi intención era ir fuerte, pero leal. Siento que llego primero, que toco la pelota, pero en velocidad no pude frenar. Desgraciadamente fue una patada fuerte, que lo agarré parado a Nacho”, explica Riquero en entrevista con La Tercera.

El jugador uruguayo lamenta la situación y reconoce que quedó triste y preocupado después de la jugada. De hecho, cuenta que el mismo domingo se contactó con Saavedra, quien aceptó sus disculpas.

“Entendió que no fue de mala leche, me dijo que me conocía. Me dejó tranquilo porque era lo que me preocupaba”, apunta Riquero.

“Es un jugador joven y valioso e insisto en que me quedé tranquilo por la recepción de las disculpas. La gente de fútbol sabe que no soy mala leche”, continúa el experimentado jugador de Temuco, que apela a su curriculum para validar su calidad de profesional dentro de la cancha.

En siete años y medio en Chile el volante de contención recibió su primera expulsión en primera división este sábado, tras la infracción que le cometió al sub 20 Ignacio Saavedra. De hecho, en el torneo que acaba de culminar, Riquero recibió solo cuatro tarjetas amarillas.

“Quise ir fuerte por nuestra posición delicada, pero obviamente que es desafortunada porque no puedo frenar y el recorrido del pie sigue y no puedo evitar golpearlo. Son los riesgos que corremos cuando vamos a disputar una pelota así” asegura el uruguayo.

“En el momento veo que Piero Maza va a sacar la amarilla y se ve que le dicen de afuera que me echen. Capaz que vio que mi intención fue ir a la pelota y cuando ve al rival entiende que pudo ser para roja”, recuerda Mathías Riquero.

El volante asume su responsabilidad durante el partido ante Católica, ya que obligó a sus compañeros a batallar en desigualdad de condiciones durante casi todo el partido, pero asegura que el descenso no pasó solamente por ese partido.