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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Boca Juniors venció en penales a O'Higgins para avanzar a octavos de la Copa Sudamericana, mostrando un juego discreto y con Leandro Paredes enfrascado en un cruce con el árbitro Wilmar Roldán, quien lo apartó sin dudar con un empujón.

Con un juego discreto y caída en el tiempo reglamentario, Boca Juniors extremó recursos para vencer por lanzamientos penales a O’Higgins y avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Al xeneize no se le vio cómodo en Rancagua y muestra de ello fue la actitud de Leandro Paredes, muy ofuscado e incluso, enfrascado en un cruce con el árbitro Wilmar Roldán.

En concreto, el exvolante de la Roma y el Paris Saint-Germain se le vio bravo al dirigirse al juez colombiano tras el cobro de una falta de su compañero Nicolás Figal contra de Martín Sarrafiore en el minuto 69 de partido.

Fue ahí que Leandro Paredes no halló mejor forma que protestar airadamente por la decisión.

Roldán, inmóvil, no titubeó y respondió empujando al desafiante argentino, que lo instó a expulsarlo del partido. “Conmigo no”, dijo el colegiado de Conmebol.

“Dale, dale”, decía Leandro Paredes, que esboza un “cagón” cuando el colombiano se aleja.

Más allá de la protesta, Boca Juniors avanzó por penales en su llave de playoffs de Sudamericana ante O’Higgins y se cruzará con el Deportivo Recoleta de Paraguay en octavos de la competición.