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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Boca Juniors tuvo un debut para el olvido en la Copa Libertadores al caer 1-0 ante Alianza Lima, desatando la furia del presidente Juan Román Riquelme, quien visitó el vestuario para expresar su descontento ante la pobre actuación del equipo, incluidos los chilenos Palacios y Alarcón. Riquelme calificó el desempeño como un "desastre" y señaló que solo la actuación del arquero Marchesín evitó una derrota más abultada. En un intento por motivar al plantel, el presidente dejó que Fernando Gago y luego él mismo se dirigieran a los jugadores, mostrando su fastidio y exigiendo mejorar para el partido de vuelta en La Bombonera. Esta no es la primera vez que Riquelme toma medidas drásticas para corregir el rumbo del equipo, recordando una situación similar bajo el mandato de Battaglia. La revancha contra Alianza Lima se jugará el próximo martes 25 de febrero, con el objetivo de revertir la situación y avanzar en la Copa Libertadores hacia un posible enfrentamiento con el ganador entre Deportes Iquique e Independiente Santa Fe.

El estreno de Boca Juniors en la Copa Libertadores midiéndose ante Alianza Lima fue para el olvido, no solo por la derrota 1-0, sino por lo pálida que fue la presentación del equipo, incluidos los chilenos Carlos Palacios y Williams Alarcón.

En ese contexto, el enojo de Juan Román Riquelme, presidente Xeneize y que viajó junto al plantel a Lima para el estreno copero, fue tal que decidió ir al vestuario tras la derrota. En el lugar, según conoció Perfil, habló cara a cara con los jugadores para demostrarle su desconsuelo por el resultado obtenido.

“Fuimos un desastre”, así de terminante fue el presidente con los jugadores que tuvieron una flojísima presentación. Y es que, de no ser por el portero Agustín Marchesín, el resultado hubiese sido muchísimo más abultado y por ende más complejo de cara a la revancha.

En llamas por la derrota en suelo peruano, pero sobre todo por la imagen que dio el equipo, Riquelme le cedió el lugar a Gago para que hablara con sus dirigidos primero y luego le pidió tomar la palabra él. El DT aceptó y dejó a sus jugadores a solas con el enfurecido presidente.

En ese momento el histórico 10 de Boca fue directo, porque comprendió que se trata de una situación limite. Román mostró todo su fastidio e inconformismo por lo visto en cancha, tanto desde el punto de vista futbolístico como desde lo actitudinal.

De esta manera, Román les manifestó literalmente a los jugadores que fueron un “desastre” y que lo único positivo que destacó fue que los peruanos se quedaron cortos con el resultado y que “los dejaron con vida” para la semana que viene, en la vuelta en La Bombonera.

No es la primera vez que Román toma esta medida para darle un “tirón de orejas” a sus jugadores. En su momento, cuando Sebastián Battaglia era el entrenador, el presidente bajó al plantel del micro para hablar y recriminarles lo hecho ante Gimnasia (LP).

Cuándo juegan Boca y Alianza Lima la revancha por la Fase 2 de la Copa Libertadores

Buscando remontar la historia para evitar una catástrofe deportiva, el Xeneize recibe el próximo martes 25 de febrero, desde las 21:30 horas, al equipo de Néstor Gorosito por la revancha de la Fase 2 del repechaje.

El vencedor de dicha llave se medirá con el ganador del cruce entre Deportes Iquique e Independiente Santa Fe. En la ida fue triunfo 2-1 para los chilenos y la revancha será en Medellín, Colombia.