Escándalo en el fútbol de Turquía. El club Adana Demirspor abandonó sorpresivamente su partido ante el Galatasaray, luego que el español Álvaro Morata marcara de lanzamiento penal.
El club visitante dejó el terreno al sentirse perjudicado por una decisión arbitral. Dries Mertens fue derribado en el área en una acción muy dudosa, por Semih Güler, y el juez central decretó la pena máxima.
El colista de la Superliga turca se enfureció luego que el colegiado Oguzhan Cakir, respaldado por Jakos Sundberg, jefe del VAR, cobrara el penal.
Los jugadores del forastero estimaron que Mertens fue el que buscó la pierna de su rival para lanzarse al suelo.
Morata marcó el 1-0 y 20 minutos después del tanto, específicamente a los 32’, el entrenador del Adana Demirspor retiró a su equipo del terreno de juego. La orden habría venido del presidente de la institución, Murat Sancak.
Pese a la insistencia del Galatasaray, el Adana Demispor no echó pie atrás a su determinación y no salió del camarín en protesta contra el arbitraje.
“Nuestra reacción no es contra el rival, sino ante el sistema de arbitraje“, declaró Matin Korkmaz, director deportivo del conjunto adanense, por lo ocurrido en este cruce por la 23ª fecha.