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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El 4 de mayo del 2026, Alexis Sánchez marcó el último gol de su carrera europea con el equipo andaluz en Sevilla, asegurando la permanencia en Primera. Un fan chileno, Gonzalo Ahumada, presenció este hito y logró quedarse con los pantalones que Alexis usó en el partido. Emocionado, describió cómo el jugador le regaló su camiseta y firmó su bandera.

Un joven calameño de 31 años ha vivido de todo en España. Fue protagonista absoluto en el último gol de Maravilla en el fútbol europeo, y ahora, se forma como entrenador, analista y scouting. Desde ahí, sueña con ayudar a La Roja y los clubes nacionales.

El 4 de mayo del 2026 fue un día muy importante en la carrera de Alexis Sánchez. Es probable que el Niño Maravilla, ahora instalado en Canadá, aún no tome conciencia de ello, pero en aquella noche calurosa de Sevilla, anotó el único gol en la victoria por la cuenta mínima del equipo andaluz ante la Real Sociedad. Sería el último de su extensa trayectoria en Europa.

Un tanto que se gritó con todo en el Ramón Sánchez Pizjuán, porque prácticamente sentenció la permanencia en Primera del equipo andaluz. El máximo goleador en la historia de la Selección Chilena se despedía así de una carrera europea que lo llevó a jugar en Udinese, Barcelona, Arsenal, Manchester United, Inter de Milán, Olympique de Marsella y el mencionado cuadro de Nervión.

Ese día también fue inolvidable para otro chileno: Gonzalo Ahumada, un admirador de la carrera de Maravilla, quien siguió su trayectoria desde el comienzo. Es nacido en Calama, misma ciudad donde el hábil delantero hizo sus primeros pasos en el Cobreloa comandado por Nelson Acosta.

En una noche propia del verano europeo, desde las gradas y en una posición privilegiada, fue testigo del último gol de Alexis en el Viejo Continente. Compró una entrada que le costó más de cien mil pesos chilenos con el único objetivo de que uno de sus ídolos pudiera firmarle su bandera chilena o la camiseta de Cobreloa con la que acudió a la cancha del Sevilla. Pero el premio fue mucho mayor: se llevó los pantalones que usó Sánchez en el mencionado partido. Una pieza que, con los años, tendrá un valor único.

En marzo del mismo año, llegó a España para comenzar su propio camino, seguramente inspirado en la enorme carrera de Alexis Sánchez: quiere ayudar a encontrar a las próximas estrellas de la selección chilena en Europa. Ya tiene un diplomado en Scouting y Análisis Táctico en Fútbol cursado en Barça Innovation Hub y vas por más.

Allí, sigue buscando dar los pasos necesarios hasta cumplir el sueño de convertirse en aporte para el fútbol chileno. Vive actualmente en Málaga, y desde ahí quiere empezar a construir. Esta es su historia y también sus proyecciones.

La increíble noche con Alexis Sánchez en el Sánchez Pizjuán

En conversación con BioBioChile, Gonzalo Ahumada cuenta cómo terminó quedándose con una prenda de Alexis. “Yo le comentaba al chico que estaba al lado mío en el estadio que ‘mi gran sueño es que Alexis entre y verlo jugar 15 minutos, nada más. Después de 15 minutos, yo me doy por pagado’. Mi gran sueño siempre fue verlo en Europa. Yo lo sigo desde siempre, desde que salió de Calama”, recuerda.

Lo mejor para él llegó en el segundo tiempo, porque Maravilla había comenzado en el banco de suplentes. Ahumada cuenta que “terminó el primer tiempo 0 a 0. Yo me quedo mirando todo el público, como esperando, y el chico de al lado, un español, me toca el hombro y me dice: ‘mira, mira quién va a entrar’. Y lo veo a Alexis con la 10. Lo empecé a grabar, pasan 5 minutos… y mete el gol”, cuenta aún emocionado.

¿Qué sentiste en ese momento, que hoy sabemos que será recordado como el último gol de Alexis en Europa?

“Yo creo que nunca en mi vida me había sentido tan orgulloso de ser chileno”.

Pero eso no fue todo; después del partido, Sánchez te regaló su pantalón. ¿Cómo se dio eso?

“Terminó el partido y la gente alrededor de mí me decía que Alexis iba a venir al sector donde yo estaba. Entonces, a Alexis lo entrevistó primero la televisión española; después lo entrevistó la televisión del Sevilla. Y ahí es cuando se me acerca un chico, de la nada, y me dice: ‘él va a venir, va a venir, porque te miró’. Yo no me di cuenta de eso. Otro chico me prestó el bolígrafo. Y después, cuando ya terminó la entrevista, yo le empecé a gritar como loco: ‘¡Alexis, Alexis, Alexis, de Cobreloa!’ Alexis apuntó a una familia chilena y le dio su camiseta”.

No lo podías creer…

“No, pero es que después me mira, se saca el short y me lo pasa. Yo me emocioné mucho; sin pensarlo, le agradecí y me lo puse como en la cara. Todos mis amigos estaban muertos de la risa, porque aparte estaban grabando: LaLiga lo grabó y lo subió a sus redes sociales, y aparecía en muchos lados. Yo no lo podía creer. Para mí fue una locura, porque me cumplió un sueño”.

Gonzalo no se quedó tranquilo. Tras el partido, y con la ayuda de dos desconocidos españoles que lo llevaron en auto desde el estadio hasta el centro de entrenamiento del club, desde donde los jugadores toman sus vehículos y se van a casa, fue nuevamente en búsqueda del tocopillano.

Primero se encontró y fotografió con Gabriel Suazo, el actual capitán de Chile. Cuando ya quedaban pocos jugadores más por salir, apareció nuevamente el actual jugador del FC Montreal. “Salió muy rápido, y pasó a toda la gente; a los 7 primeros los pasó como si nada. Vio la bandera chilena que yo tenía y frenó en seco. Yo fui el primero que lo vio y le pedí si me podía firmar la bandera, a lo que accedió sin problemas. Estaba un poco cansado, pero pudimos hablar un rato; hasta lo felicité por su bebé”, agrega.

Esta parte de su historia, Ahumada la cierra con una frase que muestra el simbolismo de lo vivido. “Lo curioso es que fue el último partido de Alexis en Europa y el primero que yo le veo en vivo a él, después de una carrera que tuvo casi 20 años por acá”.

Con La Roja presente: “Quiero ser un nexo entre Europa y la selección chilena para encontrar nuevos jugadores”

El Gonzalo Ahumada anterior a su estadía en España está siempre ligado al fútbol. Desde su natal y amada Calama, una vez terminada la etapa escolar, se fue a Santiago. Primero estudió ingeniería en la UTEM, carrera que no pudo terminar. Luego, lo intentó en Telecomunicaciones en el Inacap de Santiago Centro. No le gustó, pero en ambas siempre fue seleccionado y lució por su talento dentro de la cancha.

Fue en plena pandemia cuando tomó la decisión de querer estar ligado al deporte. Primero, comenzó a analizar cómo se construían los cuerpos técnicos de los equipos profesionales. Creyó que, como videoanalista, podía abrirse paso.

Hizo el curso para ser entrenador en Argentina, un país que ofrece una enorme cantidad de posibilidades, a diferencia del INAF chileno, que solo cuenta con su sede de Santiago. Finalmente, pudo hacer su práctica en la Liga de Peñaflor con un grupo de 45 niños, labor que debía intentar compatibilizar con su otro trabajo, en una tienda ferretera.

¿Y cómo nace la idea de ir a Europa a buscar la licencia de UEFA?

“En 2022, cuando ya seguía haciendo los cursos, a mí me ascendieron en mi trabajo, fui jefe en un Sodimac —estuve cerca de cuatro años de jefatura—, y ahí empecé a ver el fútbol desde otra visión. Empecé a analizar el fútbol chileno, y hubo un momento en que una empresa andaba buscando un videoanalista para poder transmitir los datos. Ahí fue cuando yo entré a KPI Fútbol, dirigida por José Gandarilla. Estuve cerca de dos años. Nos tocó analizar la liga argentina, la uruguaya, la española, la Primera B, la Primera A. Y cuando ya empecé con eso, dije: ‘Ok, estoy trabajando de analista’. Para mí era un tremendo avance. Entonces, cuando ya vi que esto se podía, dije: ‘Quiero ir a estudiar a Europa para ser entrenador de fútbol y ser scouting’”.

¿Cuáles son los próximos pasos a seguir? Ya estás instalado acá en Málaga, ¿cómo piensas darle continuidad a tu proceso?

“Estoy ad portas de terminar el curso de Diplomado Profesional de Scouting y Análisis de Fútbol en el Barça Innovation. Me quedan un par de materias. He aprendido mucho. Y ahora ya voy a empezar el tema de la licencia UEFA B, que es para entrenar niños hasta los 10 años. Después viene la UEFA A, que es para poder entrenar ya adultos y juveniles, y después viene la UEFA Pro, que es para poder entrenar en cualquier equipo federado”.

¿Y cuáles son tus objetivos? ¿Se puede construir una carrera en Europa que busque ayudar al fútbol chileno?

“Mi idea acá en España es poder ser un nexo para la selección, ser un nexo para los clubes de Chile. Si alguien quiere venir a Europa, poder ayudarlos; si la selección busca algún jugador que esté en Alemania, en Portugal, en Francia, que pueda hablar conmigo: yo voy, viajo, hablo con él, hago seguimiento. A mí me encantaría ser ese nexo entre Chile y jugadores nuevos, porque es lo que necesitamos.

En Portugal hay muchos jugadores de corta edad. Hay un par de páginas de internet que siempre busco, veo, donde ya hay jugadores chilenos en liga portuguesa, y juegan bien, pero no son muy conocidos. Tienen 10 o 12 años, y en Chile eso, bueno, es muy amateur todavía”.