Los San Antonio Spurs evitaron este jueves caer eliminados al derrotar por 118-91 a los Oklahoma City Thunder en el sexto partido de las finales del Oeste de la NBA, una victoria que envía la serie al séptimo y definitivo encuentro del sábado en Oklahoma.
Un parcial de 20-0 en el tercer cuarto que llevó el partido de 72-64 a 92-64, con más de ocho minutos con los Thunder en blanco, rompió definitivamente el duelo con una brecha insalvable para la visita.
Victor Wembanyama lideró a San Antonio con un doble-doble de 28 puntos y 10 rebotes, incluidos 22 antes del descanso con los que superó la barrera de 20 puntos.
Cuando estás al borde de la eliminación, tienes que jugar tu mejor partido. Y eso fue exactamente lo que hicieron este jueves los Spurs, un equipo joven que ha maravillado a la NBA esta temporada y que afrontaba por primera vez un escenario de vida o muerte.
Los de San Antonio dominaron a los Thunder desde la primera hasta la última posesión, desbordando por momentos a los vigentes campeones.
El local salió muy enchufado desde el perímetro, una zona en la que está teniendo serios problemas en esta serie. Firmó un 11 de 25 (4 %) en la primera mitad, con cuatro triples de Wembanyama y tres de Devin Vassell que marcaron el ritmo de los Spurs.
Pese a ese dominio, los Spurs no lograron soltar a los Thunder, que recuperaron para la causa a Jalen Williams, lesionado en el segundo partido con una recaída de su distensión en el isquiotibial izquierdo.
Los Spurs llegaron a tener una ventaja de 15 puntos en el segundo cuarto, pero los Thunder lograron irse al descanso solo siete abajo (60-53), pese a que Shai Gilgeous-Alexander sumaba apenas 10 puntos.
Todo cambió en el tercer cuarto, en ese tramo de 8:03 minutos sin que los Thunder viesen aro, con un parcial de 20-0 para los Spurs.
El duelo quedó tan sentenciado que Mark Daigneault y Mitch Johnson sentaron a sus titulares con más de siete minutos por disputar en el último cuarto, reservándolos para el gran partido del sábado en Oklahoma City.