Una salida a terreno de estudiantes del Departamento de Botánica de la Universidad de Concepción, guiada por el Dr. Götz Palfner, encontró un hongo que no era visto hace más de un siglo en la zona y que se pensaba que estaba extinto en su lugar de origen.
Palfner y su grupo estaban recorriendo el Campus Naturaleza de la UdeC cuando dieron con esta especie, señala un comunicado de la casa de estudios.
“Antes de entrar al bosque, justo a la orilla del camino de acceso, encontramos un hongo muy interesante que se llama Nothojafnea thaxteri. Es una especie pequeña, no muy llamativa, pero de gran interés micológico“, explica el profesor.
Fue descubierta por primera vez por el micólogo estadounidense Roland Thaxter, que por allá en 1906 visitó Chile y recorrió los bosques de Concepción, en la región del Biobío.
El curioso hongo redescubierto en Concepción
Se trata de un hongo con forma de copa, blanco por fuera, pero con tonos rojo oscuro en su interior, que pertenece al grupo de los ascomicetes, donde se encuentran conocidos hongos que hay en Chile, como los digüeñes o las trufas.
“Lo interesante es que esta especie, según estudios genéticos recientes, está relacionada con las trufas del hemisferio norte. Es como un tatarabuelo de las trufas”, puntualiza Palfner, que ha estudiado por décadas los hongos nativos en Chile.
Tras ser descubierto en 1906, la muestra permaneció sin estudiar hasta 1957, año en que la micóloga estadounidense Edith Cash lo describió y lo nombró Peziza thaxteri en honor quien lo encontró. Sin embargo, en 1971 Irma Gamundi, experta agertina, revisó la clasificación y lo nombro oficialmente Nothojafnea thaxteri.
Desde que Thaxter lo descubrió, los micólogos no supieron mucho más sobre esta especie y se llegó a creer que estaba extinta en Concepción, lugar del descubrimiento.
“Durante mucho tiempo no supimos nada más de esta especie. Ni siquiera tiene nombre común. Recién en 2014 la volví a encontrar en la Reserva Nacional Los Ruiles, en la Región del Maule. Pero la gran interrogante seguía siendo si aún sobrevivía en su lugar de origen, Concepción. Hoy podemos decir que sí”, señala Palfner.
El hongo fue encontrado en septiembre de 2024, pero no fue hasta ahora que se compartió el hallazgo. “Casi todos los años encontramos algo desconocido. Pueden ser hongos no registrados antes en Chile o, incluso, especies nuevas”, comenta el académico.
Una especie vulnerable
El Nothojafnea thaxteri además está en la Lista Roja Global de Hongos de la UICN, donde figura como una especie vulnerable, pero esta clasificación todavía no considera los registros nuevos en Concepción.
“Sería importante que alguien tomara esto y preparará una ficha nacional para el Ministerio del Medio Ambiente. Hay un patrimonio que está aquí y que puede ser protegido si se reconoce su presencia“, apunta Palfner.
El experto en hongos también reflexiona sobre la importancia del reino fungi, “hay mucha información sobre flora y fauna, pero los hongos siguen siendo los grandes olvidados. Necesitamos más iniciativas para educar, desde salidas al bosque hasta material didáctico específico”.
“Es un lujo tener este bosque al lado de la universidad. No tenemos que viajar lejos para hacer ciencia de nivel mundial“, concluye.