Fundación El Árbol y Ministerio de Medio Ambiente inician plan para proteger el Queule

Créditos: Fundación El Árbol
Publicado por Gerson Guzmán D.
La información es de Comunicado de Prensa

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Viernes 27 enero de 2023 | Publicado a las 16:34

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Este 2023 se da inicio a un Programa de Educación Ambiental para la Conservación del queule (Gomortega keule), árbol endémico de Chile, considerado un fósil viviente y el cual solo es posible encontrar desde las regiones del Maule al Biobío. Lamentablemente, en la actualidad el queule se encuentra dentro de la lista de especies amenazadas.

Esta iniciativa es financiada por el Ministerio del Medio Ambiente a través sus Seremis en el Maule, Ñuble y Biobío y desarrollada por Fundación El Árbol, la cual se enmarca en el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión del queule, conocido también como Plan RECOGE Queule. Este instrumento está formulado por la cartera con la participación de actores sociales, públicos y privados, “generando políticas públicas que se proponen justamente aumentar la protección y restauración del hábitat del queule y de sus poblaciones, para lo cual la educación ambiental es fundamental” explica el Seremi del Medio Ambiente en el Biobío, Óscar Reicher.

De esta manera el programa continúa el trabajo iniciado por el Ministerio hace aproximadamente cinco años, con aportes del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF en inglés), para la protección de cuatro especies amenazadas en el país: el picaflor de Arica, el huemul, el zorro de Darwin y el queule.

En aquella instancia se implementaron senderos educativos en las regiones de Biobío y Ñuble, donde existen pequeños bosques de queule, además de lograr establecer una red de contactos de personas que trabajan por la conservación de esta especie.

Finalizado dicho programa, desde la cartera del ramo se elaboró el Plan Recoge, a fin de mejorar el estado de conservación de esta especie. Una de las acciones fundamentales de este Plan es la educación ambiental por lo que con esta iniciativa “están todas estas condiciones para continuar con este trabajo de sensibilización y educación ambiental que empezó el GEF”, sostiene Daniela Concha, directora ejecutiva de Fundación El Árbol, agregando, “el queule que es una especie muy especial, es única, es un tesoro que todo el mundo debería conocer, tal como sucede con el copihue y al cual se le da bastante importancia. El queule también tiene ese valor”.

La presente iniciativa de educación ambiental está dirigida a la comunidad educativa y también al público general, “porque toda la gente merece la oportunidad de aumentar su conocimiento y conciencia ambiental y sobre todo en relación a una especie que muy poca gente conoce y de la cual escasea la información. Hay muchos mitos acerca de la especie, por lo que este programa es para todo tipo de público, pero focalizado en los propietarios y vecinos de los relictos donde está la especie, ya que estos lugares son los que más hay que cuidar, porque tenemos que evitar que disminuyan su tamaño” señala la directora ejecutiva de Fundación El Árbol.

Este programa de educación ambiental para la conservación del queule representa a la vez un hito para Fundación El Árbol, ya que expande sus fronteras a otras regiones del país, “de hecho vamos a trabajar con una región donde no habíamos llegado antes, que es Maule y lo cual nos alegra, porque significa que también trabajaremos de acuerdo a la distribución natural de la especie, no a los límites geográficos, por lo que estamos muy acorde a la naturaleza de la especie” detalla Daniela Concha.

Para este trabajo, desde la fundación aportarán con metodologías de educación ambiental al aire libre, las cuales contempla el programa, con la realización de senderos -en las comunas de Penco, Tomé, Cobquecura y Pelluhue-, talleres y capacitaciones de buenas prácticas. Los tres tipos de actividades serán al aire libre, con la finalidad de que la comunidad conozca más de cerca el queule.

La conservación del queule: Un deber para el Estado

Por su parte, el Seremi del Medio Ambiente de la región del Biobío, Óscar Reicher, también se refirió a la importancia que representa la conservación del queule, recordando que desde 1995 tiene la categoría de monumento natural chileno, “por lo que su protección es un deber para el Estado de Chile, más aún en un contexto donde acecha el peligro de la pérdida de biodiversidad ante el avance de la crisis climática en el mundo”, agregó.

Asimismo el jefe de la cartera en el Biobío, destacó que la importancia del queule radica en que “se trata de la única especie de una familia de un antiguo linaje de las plantas con flores, es decir es un sobreviviente. En el Biobío tenemos una interesante presencia del queule, ante la cual debemos trabajar en conjunto desde el Estado, la sociedad civil y el sector privado para protegerlo y propiciar las condiciones para su conservación” afirmó, agregando que la sobrevivencia de esta especie representa un desafío para gestión ambiental de Chile.

A juicio de Óscar Reicher, el presente programa de educación ambiental fortalecerá las bases sobre las cuales se implementa la política pública de conservación, señalando que el éxito de cualquier política pública depende necesariamente de su arraigo ciudadano.

Dicho lo anterior, la autoridad apuntó a la importancia que posee la participación ciudadana en este tipo de iniciativas, agregando “Sólo triunfaremos en la conservación junto a las comunidades. Ellas son nuestras primeras aliadas, en la actividad de las organizaciones socioambientales y en las prácticas cotidianas de las comunidades que conviven con especies de queule y que paulatinamente han comprendido la relevancia de su protección”.

De igual manera, el Seremi del Medio Ambiente del Biobío, continuó profundizando acerca de la participación de las comunidades en estos procesos, señalado que “durante este gobierno se ha reconocido especialmente la importancia de la participación ciudadana en la gestión ambiental, con la ratificación del Acuerdo de Escazú y la implementación de nuevas directrices en materia de participación en los procesos de evaluación ambiental. Seguiremos por la senda de la participación para lograr la protección del medio ambiente”.

Trabajo articulado de las Seremis de Medio Ambiente de Maule, Ñuble y Biobío

Acerca de la modalidad de trabajo para este programa de educación ambiental para la conservación del queule en las regiones de Maule, Ñuble y Biobío, el Ministerio del Medio Ambiente tanto a través de sus Secretarios Regionales Ministeriales como los profesionales que se desempeñan en el Ministerio se encuentran en permanente articulación, “tanto en este programa como en todas las políticas que promueve el Ministerio del Medio Ambiente” señala el Seremi del ramo en el Biobío, Óscar Reicher.

Asimismo la autoridad regional sostiene que “la naturaleza no distingue fronteras político administrativas, sino que se despliega por el territorio conforme a otros factores. Es por lo mismo que la política pública debe entender las lógicas con las que se desenvuelve la naturaleza y el medio ambiente, de tal forma de contribuir a su preservación de manera integral”.

Respecto al trabajo junto a Fundación El Árbol, el Seremi de Medio Ambiente destacó su trabajo y experiencia, lo cual sostuvo, permitirá fomentar la conciencia ambiental en torno a la protección del queule en diversos grupos de la sociedad, tanto en el ámbito educacional, como con los propietarios de predios que mantienen poblaciones importantes de queule, así como con la ciudadanía en su conjunto. “Para proteger la biodiversidad primero debemos conocerla, saber en qué territorio pisamos y habitamos. Por ello, es tan relevante avanzar en este plan de educación ambiental” finalizó.

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