Ética y transparencia de BioBioChile
El oficio de arriero se traspasa de generación en generación, desde niños acompañando al padre, o al abuelo a la cordillera, y así se adquiere el conocimiento, más que una necesidad, el ser arriero es una pasión, un respeto por nuestra naturaleza, y amar los animales.
Es una tradición familiar, en tanto herencia cultural que se transmite de generación en generación. Carla Campos es una arriera chilena, en esta cordillera central en el Cajón del Maipo.
Nos muestra la increíble opción de ser feliz entre sus animales, la cruda vida en la naturaleza de la Cordillera de los Andes y toda su entrega de amor incondicional a su hija, su marido y a sus animales.