Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada
por
BioBioChile
y revisado por el autor de este artículo.
El Consejo Fiscal Autónomo alertó en la Comisión de Hacienda del Senado sobre riesgos fiscales en la Ley de Reconstrucción Nacional que podrían afectar las finanzas públicas, destacando un desequilibrio entre costos y beneficios fiscales. Se mencionaron riesgos como la falta de compensación por rebaja de impuestos a empresas, alto costo fiscal del crédito al empleo y presión de gasto en Fondo Común Municipal. La presidenta del CFA, Paula Benavides, reiteró la preocupación. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ausente en la comisión, recibió críticas. Oposiciones exigen cambios y consideración a las alertas, mientras que el oficialismo destaca el perfil pro-crecimiento de la propuesta.
El Consejo Fiscal Autónomo, en la Comisión de Hacienda del Senado, alertó que en la Ley de Reconstrucción Nacional persisten riesgos fiscales identificados que podrían afectar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Ante todo, continuó valorando la búsqueda de medidas que favorezcan el crecimiento económico. Sin embargo, persistió en que el proyecto tiene un ‘descalce’ entre los costos y los beneficios fiscales.
Mientras los efectos negativos en las arcas públicas se notarían desde el primer año de vigencia de la ley, los beneficios son “dinámicos” y se alcanzarían gradualmente, además de existir un alto grado de incertidumbre sobre si en efecto habrá más empleo, inversión y crecimiento.
De esta manera, algunos de los “riesgos directos” planteados por el CFA son que la rebaja del impuesto a las empresas no es compensado por el crecimiento de la medida; el alto costo fiscal del crédito al empleo; menos ahorro fiscal de las licencias médicas; presión de gasto sobre el Fondo Común Municipal; y una crítica a la repatriación de capitales, entre otros.
Asimismo, Paula Benavides, presidenta del Consejo Fiscal Autónomo, repitió la advertencia principal que hizo hace un mes en la Cámara de Diputados: el gasto fiscal es concreto y el beneficio es condicional.
Por otro lado, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, no estuvo presente en la comisión y eso motivó críticas de las oposiciones, que se preguntaron qué tanta importancia le da el gobierno a éstas advertencias.
Ante esto, el jefe de la billetera fiscal recordó que el CFA valora el perfil pro-crecimiento de la propuesta y, sobre sus alertas, sentenció que “nosotros legislamos con los legisladores”.
Sin embargo, la senadora y Presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, reiteró el punto sobre cuál es la disposición del gobierno a hacer cambios, apuntando que las audiencias no pueden ser una mera formalidad y tienen que contar con la presencia del ejecutivo.
En tanto, el senador independiente del Partido Republicano, Rodolfo Carter, mostró interés en conocer la opinión técnica sobre las responsabilidades de gobierno anteriores, pero también reconoció que éste es un proyecto que “genera ruido” y por el que tiene que haber una discusión de fondo.
Por otra parte, desde las oposiciones, se conoció un informe de economistas que formaban parte de la Dirección de Presupuesto del gobierno de Gabriel Boric, en el que proyectan que la deuda pública podría superar el 49% del PIB por los efectos de la iniciativa.
Según la proyección de deuda con supuestos en donde el efecto de crecimiento no es el del gobierno, estiman que de aquí al 2030 se superará con creces la línea de deuda del 45 por ciento.
La diputada del Partido Comunista, Irací Hassler, planteó que se demuestas que “los efectos negativos de la megarreforma pueden ser mucho mayores a los estimados por el gobierno”.
De esta forma, la disputa por la relevancia del CFA se trasladó a la Cámara Alta. Las oposiciones demandan cambios y que la postura sea considerada, mientras que el oficialismo ironiza que en el gobierno anterior, ese mismo sector ignoró sistemáticamente sus advertencias.