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El Presidente José Antonio Kast lideró una gira en la zona norte enfocada en migración y control fronterizo, destacando el Plan Escudo Fronterizo con medidas como zanjas, drones y vigilancia. Se presentaron proyectos de ley para extender el plazo de retención de migrantes irregulares y sancionar a quienes faciliten su traslado. Aunque se comprometieron a construir 30 km de zanjas, solo se alcanzó un 90% de avance. La oposición critica la lentitud de las obras, especialmente en Arica.
La gira que encabezan el Presidente José Antonio Kast y parte de su gabinete por la zona norte ha estado marcada por dos ejes centrales: migración y control fronterizo.
A días de cumplir 90 jornadas en La Moneda, el mandatario llegó junto a los ministros de Seguridad, Martín Arrau; Defensa, Fernando Barros; Obras Públicas y Transportes, Louis De Grange; además de la presidenta del Senado, Paulina Núñez, hasta el complejo fronterizo de Chacalluta para exhibir los avances del denominado Plan Escudo Fronterizo, una de las principales apuestas de su administración.
La estrategia considera la construcción de zanjas en distintos puntos de la frontera con Perú y Bolivia, el despliegue de drones de largo alcance y un reforzamiento de la vigilancia en sectores considerados críticos para el ingreso irregular al país.
En medio de este contexto, Kast anunció el ingreso de dos proyectos de ley que buscan complementar estas medidas: una reforma constitucional para ampliar de 5 a 60 días el plazo de retención de migrantes irregulares con órdenes de expulsión pendientes y una modificación al Código Penal para sancionar a quienes faciliten su traslado.
Pero la visita también dejó en evidencia uno de los principales desafíos que enfrenta el Gobierno: el cumplimiento de una de sus metas más emblemáticas.
Y es que el pasado 16 de marzo, en el marco del lanzamiento de estas obras, la administración se comprometió a completar una primera etapa de 30 kilómetros de zanjas antes de este martes. Así lo había señalado entonces el ministro del Interior, Claudio Alvarado.
Sin embargo, el biministro Louis de Grange reconoció que el avance bordea el 90%, por lo que la meta aún no está completamente cumplida.
Según el balance entregado por el Ejecutivo, se contabilizan 10 kilómetros construidos en Arica, otros 10 en Colchane y diversas intervenciones en la frontera de Antofagasta.
A ello se suma un tramo ejecutado durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet que, según la actual administración, fue mejorado e incorporado al proyecto.
Por su parte, desde la oposición cuestionan tanto las cifras presentadas por el Gobierno como el ritmo de ejecución de las obras.
Las críticas han surgido especialmente desde Arica, donde dirigentes y parlamentarios consideran que los avances siguen siendo insuficientes frente a la magnitud de la presión migratoria en la zona.
En esa línea, el senador liberal por la región, Vlado Mirosevic, enfatizó en que “no basta con la zanja”.
Y aunque el Presidente ha encabezado las principales actividades de esta gira, ha sido el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, quien ha tenido el mayor despliegue territorial.
Fue el primero en llegar a la región, ha recorrido distintos sectores de la frontera y ha liderado varios operativos, consolidándose como uno de los rostros más visibles de la estrategia de seguridad del Gobierno.
Sobre ese protagonismo, el presidente del Partido Republicano, el senador Arturo Squella, manifestó que “la seguridad va a tomar un rol protagónico”.
Todo esto ocurre en un contexto políticamente favorable para el mandatario. De hecho, la última encuesta Criteria mostró un alza de cuatro puntos en su aprobación, que llegó al 40%, mientras que su desaprobación cayó seis puntos y se ubicó en 47%.