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Las estrategias comunicacionales de La Moneda han sido cuestionadas desde el inicio del gobierno de José Antonio Kast, provocando duras críticas incluso desde el partido más cercano. Se han señalado errores en decisiones como el alza de combustibles, el concepto de "Estado en quiebra" y la inclusión de la gratuidad en la ley de Reconstrucción Nacional. El Senador republicano Arturo Squella pidió que el Segundo Piso tome las riendas de las comunicaciones, generando reacciones en el oficialismo. Figuras como Alejandro Irarrázaval y Cristián Valenzuela han estado en el centro de las críticas. Desde la oposición se exige un cambio rápido en la comunicación, mientras el Presidente Kast defiende las decisiones gubernamentales pensando en el futuro.
Las estrategias comunicacionales de La Moneda han sido un problema desde el inicio del gobierno de José Antonio Kast. Tanto así, que incluso el Partido Republicano instaló duras críticas contra Segundo Piso.
Primero fue la falta de criterio político en el alza de los combustibles, luego el uso del concepto “Estado en quiebra”, también el almuerzo del Presidente con sus compañeros de universidad; el debate por la inclusión y retirada de la gratuidad en la ley de Reconstrucción Nacional; el rol de la ministra vocera, Mara Sedini, entre otras cosas. Es decir, ha pasado mucho.
Pero, lo último fue en el marco del oficio del Ministerio de Hacienda: una polémica que reactivó críticas del oficialismo, incluso del sector más cercano.
Y es que el senador y timonel republicano, Arturo Squella, pidió que el Segundo Piso tome las riendas de las comunicaciones y los ministerios, lo que derivó en una seguidilla de reacciones.
En general, hay una mala evaluación de cómo La Moneda ha medido el impacto de algunas de sus decisiones y se critica que no se haya dado mayor protagonismo a la conducción política de los asuntos del gobierno.
El Segundo Piso de La Moneda en el blanco de las críticas
El jefe de asesores es Alejandro Irarrázaval, amigo personal del mandatario, quien tiene una cercanía importante con el ministro Quiroz y ha generado anticuerpos.
Por otro lado, está Cristián Valenzuela, jefe de contenidos y comunicaciones del Segundo Piso, quien también ha estado en la palestra.
De hecho, el diputado republicano, Cristián Araya, pidió que se dé mayor espacio en la toma de decisiones a los más experimentados en política; y su par de Evópoli, Jorge Guzmán, aseguró que tiene que primar la claridad en las comunicaciones presidenciales.
En tanto, un matiz marcó el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri (UDI), quien reconoció que se puede comunicar mejor, pero pidió que la oposición tampoco sea “malintencionada” al emitir críticas sin fundamento.
Fuera de los partidos de gobierno, hay colectividades que se han vuelto clave para el devenir del programa: el Partido Nacional Libertario y el Partido de la Gente.
Respecto a este tema, la diputada libertaria Gloria Naveillán (PNL) instó a hacer un cambio rápido en lo comunicacional; y el jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela, señaló que estos errores solo perjudican los objetivos del gobierno.
Otros sectores de la oposición han sido más duros.
Por ejemplo, el diputado Boris Barrera (PC) pidió que La Moneda comprenda que no están administrando una empresa, sino el Estado.
Por su parte, ayer, el Presidente Kast abordó este tema y dijo que las distintas polémicas se han dado anticipadas respecto a las decisiones del gobierno.
Además, aseguró que todo el actuar de La Moneda se ha dado pensando en las lógicas de futuro y en los cambios que la ciudadanía verá las próximas semanas.
Así las cosas, ha quedado en evidencia el problema en el diseño del gobierno de Kast, donde se desarrollan las comunicaciones en el Segundo Piso y no en la Secretaría de Comunicaciones (SECOM).
Por lo tanto, surgen algunas interrogantes: ¿Qué es lo que debe ajustarse?, ¿quién asume las responsabilidades? Capaz hay cambios, capaz sigue todo igual.