Extorsiones, secuestros y homicidios son alguna de las temibles prácticas que cada vez se hacen más habituales en la situaciones de violencia del país y además representan toda una dinámica implantada por los delincuentes que encabezan el crimen organizado.
Y junto al “Criterio Valencia” y el aumento de las fiscalizaciones surge la preocupación de que el sistema carcelario comience a deteriorarse mucho más de su estado actual.
Complejo panorama que no solo involucra la sobrepoblación y hacinamiento de los reos ya que también implica que hoy se discuta públicamente la posibilidad de construir cárceles especiales que alberguen en un estricto régimen a los líderes del crimen organizado.