Conoce el ambicioso plan habitacional del Ministerio de Vivienda para hacer frente al déficit

visitas

Chile es uno de los países con el metro cuadrado más caro de la región. De hecho, Santiago superó a Buenos Aires en este sentido con el precio de los arriendos disparándose tras la llegada de la pandemia. Este problema causa el nuevo auge de los campamentos dejando atrás la meta bicentenario de erradicarlos además de apretar más a una clase media que no ve subir sus ingresos pero sí el costo de sus alquileres.

En su cuenta pública el presidente Boric anunció la construcción de más de 250 mil viviendas de bajo costo además de fortalecer a las municipalidades para que transparenten su situación. En cifras, 400 mil personas destinan más del 30% de sus ingresos tan solo en arrendar su vivienda, muy por detrás del promedio de la OCDE.

Antes del Estallido Social el déficit se acercaba a 400 mil viviendas pero se disparó tras la crisis económica producida por la pandemia además de la especulación financiera ante la falta de materiales que creció con el desorden de la cadena mundial de abastecimiento.

Para ello el Ministro de Vivienda, Carlos Montes, conversó sobre un plan que pretende atacar diferentes aristas: otorgar más independencia a las gobernaciones regionales, más estudios del uso de suelo, arriendos populares y la construcción de casas y departamentos que respondan a las necesidades de cada región y su situación geográfica.

“Estamos frente a un déficit severo que se acumuló antes del estallido y luego de la pandemia subió cerca de 600 mil viviendas. Sin embargo no hay censo y por eso debemos anteponernos a ello y distribuir en regiones y donde más se necesite” asegura.

“Debemos diversificar los programas de acceso entre los cuales están las empresas y sindicatos además de flexibilizar las condiciones de arriendo digno con una resolución donde se genere un subsidio a las gobernaciones y entidades privadas sin fines de lucro. Estas viviendas que reciben el apoyo público, deben regirse por reglas y no podrán subir sus precios” adelanta.

El gobierno plantea 5 mil viviendas de arriendo digno por año del gobierno del presidente Gabriel Boric para soportar esta crisis habitacional.

“Vamos a trabajar con viviendas industrializadas que son rápidas, de bajo costo y de muy buena calidad. Debemos trabajar por las distintas realidades del país, no todo Chile funciona de igual manera y de esta forma aprovechar el potencial de las comunas” agrega.

En palabras del Ministro, existen 1.543 campamentos donde se han propuesto dos directrices: donde se puede urbanizar el lugar y donde se pueda fomentar la autoconstrucción. El caso de Lampa requiere un mayor análisis al estar sus campamentos en zonas de riesgo de socavones e inundaciones por lluvias.

“La coyuntura económica del mundo termina perjudicando en los arriendos a la clase media y los sectores populares” afirma que es un tema de carácter urgente que involucra a toda la sociedad.

    visitas

Chile es uno de los países con el metro cuadrado más caro de la región. De hecho, Santiago superó a Buenos Aires en este sentido con el precio de los arriendos disparándose tras la llegada de la pandemia. Este problema causa el nuevo auge de los campamentos dejando atrás la meta bicentenario de erradicarlos además de apretar más a una clase media que no ve subir sus ingresos pero sí el costo de sus alquileres.

En su cuenta pública el presidente Boric anunció la construcción de más de 250 mil viviendas de bajo costo además de fortalecer a las municipalidades para que transparenten su situación. En cifras, 400 mil personas destinan más del 30% de sus ingresos tan solo en arrendar su vivienda, muy por detrás del promedio de la OCDE.

Antes del Estallido Social el déficit se acercaba a 400 mil viviendas pero se disparó tras la crisis económica producida por la pandemia además de la especulación financiera ante la falta de materiales que creció con el desorden de la cadena mundial de abastecimiento.

Para ello el Ministro de Vivienda, Carlos Montes, conversó sobre un plan que pretende atacar diferentes aristas: otorgar más independencia a las gobernaciones regionales, más estudios del uso de suelo, arriendos populares y la construcción de casas y departamentos que respondan a las necesidades de cada región y su situación geográfica.

“Estamos frente a un déficit severo que se acumuló antes del estallido y luego de la pandemia subió cerca de 600 mil viviendas. Sin embargo no hay censo y por eso debemos anteponernos a ello y distribuir en regiones y donde más se necesite” asegura.

“Debemos diversificar los programas de acceso entre los cuales están las empresas y sindicatos además de flexibilizar las condiciones de arriendo digno con una resolución donde se genere un subsidio a las gobernaciones y entidades privadas sin fines de lucro. Estas viviendas que reciben el apoyo público, deben regirse por reglas y no podrán subir sus precios” adelanta.

El gobierno plantea 5 mil viviendas de arriendo digno por año del gobierno del presidente Gabriel Boric para soportar esta crisis habitacional.

“Vamos a trabajar con viviendas industrializadas que son rápidas, de bajo costo y de muy buena calidad. Debemos trabajar por las distintas realidades del país, no todo Chile funciona de igual manera y de esta forma aprovechar el potencial de las comunas” agrega.

En palabras del Ministro, existen 1.543 campamentos donde se han propuesto dos directrices: donde se puede urbanizar el lugar y donde se pueda fomentar la autoconstrucción. El caso de Lampa requiere un mayor análisis al estar sus campamentos en zonas de riesgo de socavones e inundaciones por lluvias.

“La coyuntura económica del mundo termina perjudicando en los arriendos a la clase media y los sectores populares” afirma que es un tema de carácter urgente que involucra a toda la sociedad.