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El 17 de septiembre de 1859, Joshua Abraham Norton se proclamó emperador de los Estados Unidos y protector de México. Inmigrante inglés radicado en San Francisco, Norton convirtió esta insólita proclamación en una parte de la vida cotidiana de la ciudad durante más de dos décadas.
El emperador de San Francisco
Norton había nacido en Inglaterra en 1819 y pasó gran parte de su vida en Sudáfrica. En 1849 recibió una herencia de 40 mil dólares y viajó a San Francisco, donde se dedicó a los negocios. Sin embargo, perdió rápidamente su fortuna y abandonó la ciudad. Nueve meses después regresó y comenzó a mostrar signos de perturbación mental.
Ese 17 de septiembre, vestido con un uniforme de gala de la Armada y un sombrero de castor adornado con una pluma de pavo real, llegó hasta las oficinas del San Francisco Bulletin. Allí exigió que publicaran su proclamación como emperador. También asumió el título de protector de México y ordenó a los representantes de los estados reunirse para modificar las leyes del país.
Desde entonces, Norton I se convirtió en un personaje popular en San Francisco. La ciudadanía decidió seguirle el juego y reconoció su particular corte, instalada en un antiguo edificio de departamentos. Norton recorría la ciudad con solemnidad y se preocupaba por el estado de las calles, los servicios públicos y el trabajo de la policía. Aunque tenía poco dinero, era invitado a restaurantes y teatros, donde incluso tenía un palco reservado.
Norton también emitió decretos que, aunque carecían de validez legal, tuvieron efectos reales. Tras ser rechazado por la compañía ferroviaria Central Pacific, ordenó disolverla y la empresa terminó disculpándose y entregándole un pase vitalicio. También recibió un nuevo uniforme financiado por el municipio y propuso construir un puente en el lugar donde posteriormente se levantaría el Golden Gate. Norton I mantuvo su particular reinado durante 21 años, hasta su muerte en 1880. A su funeral asistieron más de 30 mil personas.
En este video, Nibaldo Mosciatti narra la historia de Joshua Abraham Norton, el hombre que se proclamó emperador de Estados Unidos y conquistó a los habitantes de San Francisco.