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El 7 de septiembre de 1851 murió en Santiago Paula Jaraquemada, una de las mujeres más importantes y emblemáticas de la Independencia de Chile. Aunque existen pocos datos sobre su vida, su figura quedó ligada a dos episodios ocurridos durante los primeros años del proceso independentista.
El apoyo al ejército patriota
El 19 de marzo de 1818, tras conocer el desastre de Cancha Rayada, Paula Jaraquemada reunió y armó a los inquilinos de su hacienda de Paine. Puso a su hijo a la cabeza del grupo y ofreció su ayuda al general argentino José de San Martín, quien debía pasar por el lugar durante su retirada hacia Santiago.
San Martín aceptó su apoyo y la hacienda se convirtió en un campamento de la resistencia. Allí, el ejército patriota recibió alimentos, caballos y otros elementos necesarios para reorganizarse y prepararse para la batalla de Maipú. En ese lugar, además, San Martín impartió las primeras órdenes para reorganizar las fuerzas tras la derrota de Cancha Rayada.
Poco después, un grupo de soldados españoles llegó hasta la hacienda. El oficial a cargo le exigió a Paula las llaves de la bodega, pero ella se negó a entregarlas. Ante la amenaza de incendiar la casa, volcó un brasero con el pie y desafió a los soldados. Finalmente, los españoles se retiraron sin cumplir sus amenazas. También se cuenta que durante esos días ocultó en su hacienda al patriota Lucas Mont y a su hijo Manuel, quien años después llegaría a ser presidente de Chile.
Tras la Independencia, Paula Jaraquemada se dedicó a la caridad y la beneficencia. Visitó hospitales, cárceles y asilos, y en una ocasión incluso intervino para salvar de la pena de muerte a una mujer conocida como La Caroza. Paula Jaraquemada murió en Santiago el 7 de septiembre de 1851.
En este video, Nibaldo Mosciatti narra la historia de Paula Jaraquemada y su participación en la Independencia de Chile.