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El 31 de marzo de 1817 llegaron a Valparaíso los patriotas que habían sido enviados al destierro en la isla de Juan Fernández tras el desastre de Rancagua. Su retorno marcó uno de los primeros gestos simbólicos de la restauración independentista.
El fin del presidio
Siete días antes, el bergantín Águila recaló en la isla. El coronel realista Fernando Cacho sostuvo una reunión reservada con el gobernador Ángel del Cid. Los prisioneros temieron una orden fatal, pero horas después recibieron la noticia de su libertad y del restablecimiento del gobierno patriota.
Entre los desterrados se encontraban Juan Egaña, Manuel de Salas, Francisco de la Lastra y Manuel Blanco Encalada, entre otros. Muchos habían sufrido años de confinamiento desde 1814.
La llegada a Valparaíso tuvo carácter de celebración pública. Familias y vecinos acudieron a recibirlos. En Santiago, el anuncio se hizo con salvas de artillería y repique de campanas. Varios de los liberados retomaron de inmediato funciones públicas o actividades privadas.
En este video, Nibaldo Mosciatti narra el regreso de los desterrados de Juan Fernández el 31 de marzo de 1817.