Chauchas

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“La Tercera Revolución de la Chaucha se inició. Es grande y hay que ver como sigue. Las anteriores en 1949 y 1957 se extendieron muy rápidamente. Tuvieron gran impacto, especialmente la segunda que derogó la ley maldita y estableció la cédula electoral única, lo que abrió paso a los grandes sucesos de la década siguiente”.

“Una gran protesta contra el transporte público era inevitable, lo extraño es que no estalló antes. Es una tortura diaria para millones de trabajadoras y trabajadores, para terminar la cual el sindicato del Metro dió la consigna precisa, estatizar el Transantiago e iniciar de inmediato el gran plan que cubra la ciudad con corredores exclusivos, además de acelerar las nuevas líneas del subterráneo”.

“El sistema político debe dimensionar bien la magnitud del descontento acumulado por décadas. No se resuelve con represión ni parches, pretender reprimirlo en las actuales circunstancias sólo lo agrava. La Oposición considerar unirse como está haciendo con las 40 horas, para apoyar con decisión la protesta, exigir el fin de la represión y rechazar la idea de legislar reformas tributaria y previsional que sólo agravan abusos. Pero es poco lo que pueden hacer con la protesta misma porque la consigna “que se vayan todos” va a extenderse y con razón. Sólo las organizaciones de trabajadores, estudiantes y sociales en general la pueden conducir”.

Revisa la columna de opinión del vicepresidente de CENDA, Manuel Riesco, en Bío Bío TV.

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“La Tercera Revolución de la Chaucha se inició. Es grande y hay que ver como sigue. Las anteriores en 1949 y 1957 se extendieron muy rápidamente. Tuvieron gran impacto, especialmente la segunda que derogó la ley maldita y estableció la cédula electoral única, lo que abrió paso a los grandes sucesos de la década siguiente”.

“Una gran protesta contra el transporte público era inevitable, lo extraño es que no estalló antes. Es una tortura diaria para millones de trabajadoras y trabajadores, para terminar la cual el sindicato del Metro dió la consigna precisa, estatizar el Transantiago e iniciar de inmediato el gran plan que cubra la ciudad con corredores exclusivos, además de acelerar las nuevas líneas del subterráneo”.

“El sistema político debe dimensionar bien la magnitud del descontento acumulado por décadas. No se resuelve con represión ni parches, pretender reprimirlo en las actuales circunstancias sólo lo agrava. La Oposición considerar unirse como está haciendo con las 40 horas, para apoyar con decisión la protesta, exigir el fin de la represión y rechazar la idea de legislar reformas tributaria y previsional que sólo agravan abusos. Pero es poco lo que pueden hacer con la protesta misma porque la consigna “que se vayan todos” va a extenderse y con razón. Sólo las organizaciones de trabajadores, estudiantes y sociales en general la pueden conducir”.

Revisa la columna de opinión del vicepresidente de CENDA, Manuel Riesco, en Bío Bío TV.