Entre 1931 y 1932 Chile vivió un período que la historiografía ha denominado como la “segunda anarquía”: hubo nueve gobiernos en dos años, en tanto la caída de Carlos Ibáñez del Campo no significó el regreso inmediato a la democracia, como se suponía.
Sin embargo, a fines de 1932 las cosas habían tendido a volver a la normalidad, según se pudo apreciar con las elecciones presidenciales, cuyo vencedor fue Arturo Alessandri, el recordado León de Tarapacá.