Fotografía: Pablo Ovalle | Agencia Uno

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  • El actual precandidato presidencial ejerció casi toda su carrera televisiva a través de contratos civiles: creó una sociedad junto a su mujer mediante la que recibía sus remuneraciones vía facturas. Esto le daba espacio para diferir el pago de impuestos, entre otros beneficios tributarios. El SII fiscalizó este mecanismo en 2013 y en 2016 lo incluyó en un catálogo de figuras elusivas. Ex director del SII lo califica como evasivo.

    El 22 de octubre de 1993, Alejandro Guillier dio un paso relevante, aunque hasta ahora desconocido, en su por entonces corta carrera televisiva. Ese día, Guillier y su esposa, María Cristina Farga, crearon la “Sociedad de Profesionales Guillier y Farga Limitada”, una firma de papel que le reportaría importantes beneficios tributarios que se prolongaron durante los más de 20 años en los que el actual precandidato a la presidencia se desempeñó como “rostro” de la pantalla chica.

    Guillier, de acuerdo a una recopilación de diversos antecedentes que realizó Radio Bío Bío, firmó todos sus contratos televisivos en TVN, Chilevisión y La Red, mediante dicha sociedad. Aquello le habría permitido tributar como empresa, lo que generaba el espacio para que pudiera diferir el pago de los impuestos correspondientes -tanto el de primera categoría (a las empresas), que llegaba a 20%, como el global complementario (a las personas naturales), con un tope de 42%- hasta el momento en que retirara las ganancias de la sociedad, como sucedía antes de la reforma tributaria que entró en vigencia en 2015. Así, además, el actual senador por Antofagasta podría haber evitado tributar como un trabajador de renta alta, que hasta antes de la reforma pagaban un 42% de su renta bruta en impuestos en el mismo periodo en que recibían sus ingresos.

    La figura empleada por el eventual candidato del Partido Radical (PR) ha sido calificada como elusiva por el Servicios de Impuestos Internos (SII), organismo que se querelló contra ejecutivos de Empresas Penta por recibir bonos a través de sus sociedades personales; y llegó a acuerdos con ejecutivos de Endesa, tras amenaza de querella, por la utilización de la misma figura. Tal ha sido la controversia sobre este tipo de contratos, que algunos expertos tributarios los califican directamente como evasión.

    “Cuando menos es elusión”, dice Michel Jorratt, ex director del SII, sobre este tipo de figura contractual. “Pero yo creo que esto es derechamente evasión, pues la ley es clara: las rentas del trabajo se gravan con el impuesto de segunda categoría. Aquí estamos hablando de una persona que realiza un trabajo, que no requiere capital, que además cumple un horario y tiene todas las obligaciones de cualquier trabajador dependiente. Entonces, él arma una sociedad, por ejemplo, con su esposa y sus hijos, que a lo mejor todavía están en el colegio, para hacerle creer al Fisco que los ingresos provienen de un servicio prestado por esa sociedad”, agrega.

    Maribel Fornerod | Agencia Uno
    Maribel Fornerod | Agencia Uno

    La utilización de este tipo de sociedades empresariales para convertir renta de trabajo en renta de capital preocupa al SII, pues también existe el riesgo que el titular de dicha sociedad pase gastos personales y familiares como empresariales para demostrar una renta aún menor, disminuyendo aún más el pago de tributos. Por lo mismo, el SII fiscalizó esta figura en 2013, que ha sido utilizada por varios “rostros” televisivos, actores y actrices, a sugerencia de los mismos canales en algunas oportunidades, cursando liquidaciones en algunos casos. Guillier salió de la televisión justo antes que iniciara dicha fiscalización. Pese a los múltiples intentos, Guillier no quiso responder a Radio Bío Bío si fue parte de estas fiscalizaciones.

    Como sea, el 30 de noviembre de 2016 el SII publicó el Catálogo de Esquemas Tributarios, en el marco de la entrada en vigencia de la norma antielusión de la reforma tributaria, en el que se incluye la utilización de este tipo de contratos civiles. Varios expertos tributarios consultados para este artículo señalaron que el esquema utilizado por Guillier para firmar sus contratos con canales corresponde al caso 10, de 12 que identificó el SII.

    Al utilizar esta fórmula, dice el SII en el caso 10 de su catálogo, la persona natural “soporta una carga tributaria menor ya que no se afecta la totalidad de los ingresos con Impuesto Global Complementario (impuesto a las personas naturales), probablemente con la tasa más alta, sino que sujeta parte de sus ingresos a la tasa del Impuesto de Primera Categoría (impuesto a las empresas) que es menor a la del Global Complementario”.

    Consultado sobre este tipo de contratos, Jorge Torres, ex subdirector jurídico del SII, explica que “la ley le entrega esta facultad de control de la elusión en forma exclusiva al director del SII, para que este pueda efectuar el requerimiento ante los Tribunales Tributarios y Aduaneros y sean ellos en definitiva que declaren la elusión tributaria, ya sea por abuso o simulación”. Al respecto, aclara que “si se está tratando de simular un contrato y la autoridad tributaria cuenta con los medios de prueba necesarios, nos encontraríamos frente a un caso de elusión tributaria”.

    Guillier ocupó esta fórmula contractual hasta 2013, año en el que dejó la televisión y comenzó su carrera política. La fecha coincide además con el inicio del debate de la reforma tributaria que impulsó Michelle Bachelet y que cerró brechas en esta materia, aunque no completamente.

    “En el sistema anterior a la reforma tributaria las rentas del capital tenían un tratamiento muy favorable, pues una buena parte de la tributación se podía diferir hasta el momento del retiro”, dice Jorrat. “Entonces, el disfrazar rentas del trabajo como rentas del capital significaba un gran beneficio económico. Además, al tributar como empresa se abren muchas otras posibilidades de evasión que los trabajadores no tienen. Por ejemplo, rebajar gastos personales (compras del supermercado, bencina del auto, entre otras) como si fueran gastos necesarios para generar la renta”, agrega.

    Para Javier Jaque, socio de EY y ex director ejecutivo del Centro de Estudios Tributarios (CET) de la Universidad de Chile, la figura de los contratos civiles podría considerarse como elusiva, pues “por el tipo de trabajo que hacen los rostros, este es un tipo de renta de persona y no empresarial”. Además, añade que “cualquier renta de orden empresarial, se va ahorrar un porcentaje con respecto a los impuestos finales, en la medida que la ganancia no sea retirada de la empresa”.

    Factura por leer noticias

    A fines de 2008 TVN estaba afinando los últimos detalles para el estreno del canal 24 Horas, su nueva señal para la TV pagada, la que entraría a competir directamente con CNN Chile, cuyas transmisiones se iniciaron el 4 de diciembre de ese año. Entre otros detalles, los ejecutivos de la estación estatal buscaban un rostro que representara la imagen del canal 24 Horas y les garantizara un buen nivel de rating. Entre los nombres que se barajaban ganó fuerza el de Alejandro Guillier, quien en ese momento trabajaba en Chilevisión.

    Los ejecutivos contactaron a Guillier, le ofrecieron el proyecto y el periodista aceptó. Así, el 20 de noviembre de 2008 se firmó el contrato entre TVN -representado por su entonces director ejecutivo, Daniel Fernández; y el director de gestión, David Belmar- y la “Sociedad de Profesionales Guillier y Farga Limitada”, representada por Alejandro Guillier. De esta forma, suscribió el contrato como si fuese una empresa prestadora de servicios y no como un trabajador con un vínculo laboral con el canal.

    Si bien el abogado laboralista José Luis Ugarte, académico de la Universidad Alberto Hurtado, no se refiere al caso particular de Guillier, hace una dura acusación respecto del uso de este tipo de contratos. “Es posible, en la mayoría de los casos, estar frente a una situación de fraude a la Ley Laboral cuyo responsable es el empleador, en cuanto se encubre una relación de subordinación que ya ha sido declarada varias veces por los tribunales como una figura civil o mercantil. Comúnmente esa figura lo que busca es dejar la relación fuera del estatuto del Código del Trabajo, el que genera una serie de derechos y responsabilidades para las partes”, afirma Ugarte.

    El contrato, al que accedió Radio Bío Bío, estipuló que los servicios proporcionados por la sociedad de Guillier a TVN serían de “a) conductor de noticias; b) periodista y/o editor de programas y noticieros del área de prensa; c) toda otra labor que acuerden las partes expresamente y por escrito durante la vigencia de este contrato”. Asimismo, se fijó una remuneración mensual de $11,5 millones más el Impuesto al Valor Agregado (IVA), la que se pagaría “contra la presentación de la factura, el último día hábil de cada mes”.

    La Sociedad de Profesionales Guillier y Farga había sido creada por Guillier y su esposa, María Cristina Farga, en 1993, con un capital inicial de $1 millón, según consigna la base de datos del Diario Oficial. Su objeto social era “la prestación de servicios y asesorías profesionales de todo tipo, especialmente en las áreas investigación, científica y aplicada; la docencia, extensión, publicación o difusión en las áreas de ciencias sociales, historia y comunicaciones en general; asesorías periodísticas, marketing, la realización de cualquier actividad profesional relacionada o derivada a lo anterior”.

    En el intertanto, en enero de 2009, la sociedad cambió de nombre a “Guillier Periodismo y Comunicaciones Limitada” y los socios subieron a cinco: Alejandro Guillier, María Cristina Farga, su hijo Alejandro Guillier Farga y los hijos de María Cristina con una pareja anterior; Andrés Almeida Farga y Cristóbal Almeida Farga. También modificaron el objeto de la sociedad, que pasó a ser “la prestación de servicios periodísticos, agencias de noticias, servicios publicitarios y de comunicaciones, producción y marketing de eventos institucionales, asesorías comunicacionales y periodísticas, producción y publicación de textos en las áreas de ciencias sociales, historia y comunicaciones”.

    Una práctica habitual

    De acuerdo a diversas fuentes de la industria consultadas por este medio, Guillier ocupó este mecanismo durante casi toda su carrera televisiva. En su primer paso por TVN, entre 1992 y 1999, por ejemplo, tuvo dos contratos a la vez: uno laboral (como trabajador) y otro por medio de su sociedad.

    Varios de los tributaristas consultados coincidieron en que si tuvo un contrato laboral de trabajo, eso valida que era empleado del canal, por lo que el otro contrato se hizo derechamente para aprovechar los beneficios tributarios que implica este mecanismo.

    En su paso por Chilevisión, en tanto, donde estuvo desde 1999 hasta fines de 2008, también tuvo un contrato a través de su empresa. Guillier, además, ocupó la figura del contrato civil durante su estadía en La Red, estación a la que llegó en diciembre de 2011 tras su salida de 24 Horas y de la que se fue en febrero de 2013, pues ese año participó de las elecciones parlamentarias, siendo elegido senador por la Región de Antofagasta, cargo que mantiene hasta hoy.

    Un hábito en la industria

    La campaña de fiscalización a la industria de la televisión iniciada por el SII en marzo de 2013, que incluyó a presentadores de noticias, actores y actrices, concluyó a fines de ese año con algunos de los fiscalizados pagando las diferencias de impuestos detectadas por la entidad, de acuerdo al testimonio de ejecutivos de canales, de figuras televisivas y fuentes ligadas al SII.

    “En las fiscalizaciones de 2013 el SII encontró ciertas anomalías en algunos casos específicos de algunos actores, quienes debieron pagar las respectivas multas”, dice Andrea Gutiérrez, presidenta del Sindicato de Actores de Chile (Sidarte). “Las anomalías o diferencias se dieron, principalmente, en los gastos que realizaban los actores a través de sus empresas. Pero fueron casos puntuales y aislados, alrededor de cinco”, agrega.

    El SII no quiso entregar detalles de estas fiscalizaciones a rostros de las noticias, actores y actrices, pese a las diferencias de ambos casos debido a su formato de trabajo. Tampoco se refirió en general a dicho plan de fiscalización. Sin embargo, fuentes del organismo confirmaron que en 2013 fue la primera y única vez que se realizó dicho plan de fiscalización. Además, dijeron, las fiscalizaciones coincidieron con el momento más álgido del denominado caso Johnson’s, que terminó con la salida, ese mismo año, del entonces director del SII, Julio Pereira, por lo que habrían quedado en segundo plano.

    Varios actuales y exjecutivos de distintos canales consultados por Radio Bío Bío justificaron el uso de los contratos civiles, que han utilizado figuras como Iván Núñez, Felipe Camiroaga, Tonka Tomicic, Felipe Bianchi, Macarena Pizarro, Jennifer Warner, Claudia Di Girolamo, Francisco Melo, Francisco Reyes, Blanca Lewin, Consuelo Saavedra, Amaro Gómez-Pablos y Mauricio Bustamente, entre otros. Según dijeron las fuentes consultadas, dichos contratos sirven como mecanismo para retener sus talentos y no tenían como objetivo vulnerar disposiciones legales.

    Pero sí lo hacen. Además de los efectos tributarios, este tipo de contratos civiles, que simulan rentas de trabajo como si fueran de capital, también afectan los derechos laborales de los trabajadores, pese a que muchos de ellos los pidan para aprovechar sus beneficios impositivos.

    De hecho, para el abogado laboralista, José Luis Ugarte, en la mayor parte de los casos se podría configurar un fraude a la Ley Laboral, ya que se está disfrazando una relación de subordinación y dependencia por una de tipo civil y/o mercantil.

    “Se perjudica al trabajador, pues no recibe los derechos que le corresponden como un subordinado, sino que se atiene sólo a los términos pactados en el contrato”, dice Ugarte. “Pero también hay un problema de interés público, pues si hay una relación laboral deberían haber cotizaciones previsionales, cotizaciones a la salud, que en este caso son evadidas”, añade.

    Debido a lo anterior, la Dirección del Trabajo también ha realizado fiscalizaciones en este ámbito, en las cuales ha constatado este tipo de vulneraciones laborales. Así ocurrió entre enero y septiembre de 2014, cuando fiscalizó a Canal 13 a raíz de una denuncia realizada por Sidarte por informalidad laboral en el rodaje de la teleserie “Chipe Libre”. Algunos de los actores en esta situación tenían contratos civiles y otros estaban a honorarios.

    Hoy, dice Jorge Torres, ex subdirector jurídico del SII, “sería muy curioso ver un contrato de trabajo de un trabajador con un sueldo elevado, jornada de trabajo completa y además prestando servicios por medio de su empresa al mismo empleador. Nuestra legislación ha cambiado y esto merece una nueva revisión por parte de todas las autoridades fiscalizadoras teniendo siempre presente los derechos constitucionales de todos los contribuyentes. Sin perjuicio que estos casos debieran ser revisadas por los departamentos legales de los empleadores respectivos”.

    Las otras omisiones de Guillier

    Guillier, desde que oficializó su precandidatura presidencial, ha sido cuestionado por haber omitido información de su trayectoria profesional en su currículum como precandidato, consignado en su sitio web oficial. Las omisiones tienen un factor común: son trabajos realizados a empresas y sectores que han estado cuestionados por la opinión pública en los últimos años, lo que podría afectar su imagen de “candidato ciudadano”.

    En efecto, uno de los datos que el senador dejó fuera de su trayectoria en su sitio web oficial, es su paso por la Universidad Mayor. Entre 2008 y 2009 se desempeñó como académico de la Escuela de Periodismo y en 2010 asumió como director de ella, cargo que mantuvo hasta julio de 2013. Incluso, en ese lapso ofició de “rostro” de la Escuela de Periodismo de la casa de estudios, con el fin de atraer estudiantes. Así lo demuestran algunos folletos de esa época y un largo debate ético entre periodistas que se dio en la prensa en aquel momento.

    Folleto de Periodismo de la Universidad Mayor
    Folleto de Periodismo de la Universidad Mayor

    Este plantel universitario ha estado en el centro de la polémica porque viene siendo investigado por el Ministerio de Educación (Mineduc) por eventual lucro, desde fines de 2015. Desde el Mineduc confirmaron que la investigación sigue abierta.

    Además, algunos de sus socios fundadores estuvieron ligados a la dictadura cívico militar que encabezó Augusto Pinochet. Ese es el caso de Rubén Covarrubias Giordano -miembro del directorio y actual rector de la casa de estudios-, quien fue director de Educación Superior del Ministerio de Educación durante la dictadura. Algo similar ocurre con Erich Villaseñor Maldonado -director de la Universidad Mayor-, quien fue un alto asesor de dicha cartera en ese mismo periodo.

    Una entrevista que hizo Guillier a Covarrubias el 14 de junio de 2011, en plena movilización estudiantil, revela el conflicto ético que enfrentó el periodista. Ese día, y durante casi 15 minutos, hablaron sobre las movilizaciones y los 30 años de las universidades privadas, entre ellas, la Universidad Mayor. Durante la entrevista, Guillier no mencionó su vínculo laboral con la universidad ni su dependencia jerárquica de Covarrubias.

    La omisión de su trabajo en la Universidad Mayor en su currículum como precandidato resulta extraña considerando que este dato sí aparece en su currículum como senador. Y se torna aún más contradictoria si se toma en cuenta que sí informó en su página web que se desempeñó en otra universidad: ejerció como docente y vicedecano de la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales, entre 1988 y 1997.

    Otra información relevante omitida por Guillier es su reconocido rol como rostro de un video que promocionaba las isapres en 2006, conmemorando el aniversario número 25 del sistema de gestoras privadas de salud. Para ello, el periodista -que en ese momento era director de prensa en Chilevisión, lo que podría haber implicado conflictos éticos y de interés- fue contratado por la Asociación de Isapres.

    A todo lo anterior se suma que El Mercurio dio a conocer, el 7 de diciembre pasado, que Guillier integró durante dos años el directorio de la Fundación Minera Escondida, perteneciente a la australiana BHP Billiton, la segunda mayor minera del mundo tras Codelco y la más grande entre las privadas. Como en los casos anteriores, el senador tampoco incluyó este dato dentro de su currículum ni se lo había informado a los miembros de la Comisión de Minería y Energía del Senado, de la cual forma parte.

    Según pudo constatar este medio, el paso de Guillier por la fundación de BHP Billiton fue mucho más amplio y remunerado.

    En efecto, pues el senador por Antofagasta integró la mesa directiva de la fundación entre 2003 y abril de 2013, lapso en el cual recibió una remuneración bruta total cercana a los $9 millones. Es decir, tuvo un sueldo anual bruto en torno a $1 millón por su participación en el directorio.

    Otra omisión por la que ha sido cuestionado Guillier corresponde a las vocerías o coaching que le hizo a las empresas clientes de una de las principales firmas de lobby del país, Imaginaccion Consultores, controlada por Enrique Correa, ex ministro durante el gobierno de Patricio Aylwin (DC).

    Estas vocerías consistían principalmente en realizar talleres sobre cómo relacionarse con la prensa ante una crisis y dar conferencias, entre otras cosas. Estaban dirigidas a los altos ejecutivos de algunas compañías que requerían los servicios de Imaginaccion y han provocado un fuerte debate ético en el ámbito comunicacional.

    Uno de los periodistas que también participó de estos talleres fue Luis Álvarez, quien se desempeñó como gerente de comunicación estratégica y director del área de prensa de Imaginaccion entre 2001 y 2006. Tras ello, en junio de ese año, Álvarez se fue a trabajar al Banco Central como gerente asesor de comunicaciones y luego -en diciembre de 2013- fue ascendido al cargo de gerente de comunicaciones del instituto emisor. Álvarez y Guillier, según varias fuentes consultadas, trabajaron juntos en estas asesorías.

    La práctica antes mencionada también la realizan otros conocidos lobistas como Extend y Tironi & Asociados. Esta última empresa desató una pequeña crisis en CNN cuando directivos del canal descubrieron que varios de sus “rostros” hacían coaching a empresarios y luego los entrevistaban. La medida en CNN fue suspender cualquier doble militancia de sus “rostros”.

    Radio Bío Bío le envió preguntas a Guillier para conocer los motivos por los cuales ha omitido estas informaciones y si estos servicios los hizo a través de su sociedad o como persona natural, pero el senador tampoco quiso responder preguntas sobre estos temas.

    Descarga aquí los siguientes documentos (formato PDF):

    CV de Alejandro Guillier publicado en su sitio web
    Catálogo de esquemas tributarios del SII
    Dicom de Guillier Periodismo y Comunicaciones
    Fiscalización de la Inspección del Trabajo a Canal 13
    Fiscalización de la Inspección del Trabajo a TVN
    Folleto de Alejandro Guillier en la Universidad Mayor
    Situación Tributaria de la Sociedad
    Sociedad de Alejandro Guillier Álvarez

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