Ruanda apuesta por convertirse en “una potencia del ciclismo”

  • 0
  • 0
  • 0

Visitas
Publicado por

Cursos de inglés, de nutrición, o de yoga, además de cuatro horas sobre la bicicleta: así son los días normales para el ciclista Valens Ndayisenga en el centro de entrenamiento de Musanze, abierto el año pasado para descubrir a los talentos locales y poder situar a Ruanda en el mapa del ciclismo africano.

“Este centro es perfecto para entrenarse. Estamos bien cuidados y apoyados”, explica antes de subirse a su bicicleta el vencedor del Tour de Ruanda en 2014, que no pudo revalidar su título en la edición del 2015, en una prueba que poco a poco va ganando prestigio en el calendario ciclístico de África.

Idealmente situado, a 2.000 metros de altitud, a pies del parque natural de los Volcanes, el ‘Africa Rising Cycling Center”, acoge desde junio de 2014 a una veintena de corredores en unas pequeñas casas de ladrillos rosas rodeadas de setos cuidadosamente recortados.

El centro dispone de equipamientos modernos y de un huerto biológico, muy lejos de las dos pequeñas casas en las que se hacinaban corredores y miembros del cuerpo técnico del equipo nacional antes de la apertura del centro, recuerda Jean de Dieu Rafiki Uwimana, un mecánico de 32 años.

“Fue realmente un período difícil”, recuerda el antiguo corredor del equipo nacional, que luce una pequeña perilla y trenzas africanas, mientras hace inventario del material del taller: “Ahora está todo organizado y disponemos de buenas bicicletas y de buen material”.

El presidente del país, Paul Kagame, puso el año pasado a disposición de los corredores varias bicicletas profesionales. Un espacio boscoso alberga las pista de BTT (Bici Todo Terreno), y un taller mecánico de última generación se encuentra en construcción.

- Descubrimiento de la ensalada -

Aún así, estamos lejos de los centros ultramodernos de entrenamiento que existen en Europa. Pero antes “nos faltaba de todo”, afirma Jonathan “Jock” Boyer, el director del centro propiedad de la Federación de Ciclismo de Ruanda.

Este centro supone un “gran giro en nuestra historia. Ahora lo tenemos todo para convertirnos en una gran potencia del ciclismo”, estima ‘Jock’, de 60 años, primer americano en correr el Tour de Francia, en 1981, y convertido en 2006 en entrenador del primer equipo ruandés, Rwanda Karisimbi.

Los terrenos para el centro fueron donados por el estado, el centro, financiado especialmente por varios eventos de carácter benéfico en el extranjero -como por ejemplo una carrera de BTT organizada cada año por Jonathan Boyer en California- y varias fundaciones extranjeras, entre las que destaca la de Rob Walton, el hijo del fundador de la cadena americana de supermercados Wall-Mart.

Pero además de los entrenamientos deportivos los corredores aprenden especialmente a alimentarse, y reciben un salario.

“Los ciclistas vienen en su mayoría de pequeños pueblos y no saben cómo alimentarse correctamente. Muchos de ellos por ejemplo nunca han probado una ensalada”, sonríe Adrien Niyonshuti, primero -y hasta ahora único- corredor profesional de Ruanda, desde que se unió en 2009 al equipo profesional sudafricano MTN-Qhubeka.

“Unirme al centro de entrenamiento de Musanze cambió mi vida”, explica Ephrem Tuyishimirem de 19 años: “Estoy orgulloso de formar parte de los mejores ciclistas del país y de poder ayudar financieramente a mi familia”, remarca.

- Antiguo conductor de bici-taxi -

El joven, que sueña con convertirse en profesional y participar un día en el Tour de Francia, fue descubierto por el reciente centro de formación para menores de 18 años, cuando sólo era un mero conductor de la bici-taxi, un medio de transporte muy común en el abrupto territorio ruandés.

“Es increíble ver cómo el ciclismo ha progresado en Ruanda”, estos últimos años, se entusiasma Adrien Niyonshuti, seguro de que el centro va a permitir a las “estrellas” del ciclismo ruandés emerger a nivel internacional de aquí “a dos o tres años”.

Para Aimable Bayingana, presidente de la Federación ruandesa de ciclismo, el impacto de estas nuevas estructuras ya se ha hecho notar: además de una victoria en el Tour de Ruanda en 2014, un corredor ruandés consiguió este año una medalla en los Juegos africanos de Brazzaville.

Desde su apertura, el centro ya ha acogido a muchos equipos de África, de Eritrea, Etiopía, Gabón, y ha formado a varios entrenadores africanos, explica Jonathan Boyer.

“Ruanda tiene todas las ventajas para convertirse en un referente del ciclismo en África”, asegura Aimable Bayingana, aludiendo expresamente al clima templado del país y a sus famosas colinas. “Queremos que el ciclismo progrese” en el continente, ambiciona Boyer. “Sabemos que un futuro campeón del Tour de Francia reside en África”, concluye.