De acuerdo con los antecedentes, el violento robo bajo la modalidad del portonazo ocurrió cuando la víctima y su familia regresaban a su hogar, en la comuna de Ñuñoa. Al menos cuatro asaltantes armados estaban al acecho y actuaron con rapidez y violencia.
La Brigada de Robos Oriente de la Policía de Investigaciones (PDI) ya está trabajando en el caso, buscando pistas que lleven a la captura de los responsables.
Los vecinos, alertados por los gritos desesperados de las víctimas, salieron en su auxilio y encontraron al conductor tendido en el suelo.
“Lo primero que hicimos fue preocuparnos por él más que por los delincuentes“, comentó a Radio Bío Bío un vecino que prefirió mantenerse en el anonimato. Tras el robo, la comunidad se unió para asistir al hombre con movilidad reducida.
“Esto fue una cosa de segundos”, explicó el testigo, destacando la rapidez del asalto. Los delincuentes, aprovechando la oportunidad de que otro vehículo de la familia estaba fuera, ejecutaron el robo con precisión.
Según el relato de los residentes, lo más lamentable era la pérdida de la silla de ruedas especial avaluada en $5 millones, un elemento vital para la autonomía y movilidad de la víctima. “La vecina estaba más preocupada por la silla de ruedas que por lo demás“, añadió el testigo.
Sin embargo, tanto el auto como la silla fueron encontrados horas más tarde en Puente Alto.
Durante el robo, se escucharon gritos e improperios, y aunque no se realizaron disparos en el momento, vecinos de calles aledañas reportaron haber oído disparos al aire después de que los asaltantes huyeron.
Las cámaras de seguridad de las viviendas en el lugar lograron identificar la patente del vehículo sospechoso y revelaron que al menos dos delincuentes portaban armas.