Carabineros

Carabineros tras detención de dueño de Línea Azul: "No está determinado si iba o no a entregarse"

Por Nicolás Parra
Con información de Pedro Cid.

02 agosto 2019 | 10:03

“No está determinado si iba o no entregarse”. Con esas palabras se refirió Carlos Contreras, comandante de la Prefectura de Concepción a la detención del empresario Marcelo Hernández, dueño y representante legal de Buses Línea Azul.

El arresto se concretó la noche de ayer jueves en el ingreso sur a Chillán, mientras el hombre iba de copiloto a bordo de un automóvil, junto a una mujer.

El empresario había salido momentos antes desde Concepción, donde arrendaba un departamento, aunque aún es materia de investigación desde hace cuánto tiempo alquilaba el inmueble o si lo hizo de manera circunstancial, precisó esta mañana en la capital del Bío Bío el comandante Contreras.

Tal como se señaló, no está claro si el dueño de la cuestionada línea de buses iba a entregarse, considerando que el arresto se concretó a eso de las 23:00 horas y pese a que -según aseguró La Discusión- el equipo jurídico del empresario aseveró que el ejecutivo concurrió voluntariamente hasta un cuartel en Chillán para cumplir con la orden de arresto en su contra.

“En momentos en que mi representado iba en dirección a un cuartel policial para ponerse a disposición de la justicia, fue detenido por personal de Carabineros” dijo el abogado defensor de Hernández, Juan Carlos Manríquez.

Dicha información contrasta con lo señalado esta jornada por Carabineros, desde donde se detalló que la aprehensión fue por diligencias propias del OS9 y no por voluntad del empresario.

En el procedimiento fue fundamental la cooperación con llamados de la ciudadanía.

Hernández era buscado por su presunta responsabilidad en la muerte de 6 personas, tras el volcamiento de un bus de la empresa durante la madrugada del lunes 29 de julio en San Francisco de Mostazal.

Sin embargo, las pericias ordenadas por el Ministerio Público dieron cuenta de una serie de irregularidades en el bus, como deficiencias técnicas y, lo más grave, que circulaba con una patente adulterada ya que la máquina siniestrada no contaba con permiso para circular.