EFE

La pesadilla de ser mujer en Afganistán: no pueden ir a la universidad y otras tantas prohibiciones

22 diciembre 2022 | 15:19

La prohibición de ingreso de las mujeres a las universidades en Afganistán, se suma a la veintena de restricciones que ellas sufren bajo el régimen talibán.

El regreso de los talibanes al poder en Afganistán en agosto del año pasado, significó una verdadera pesadilla para las mujeres. Aunque al comienzo de su nuevo mandato prometieron que no violarían los derechos humanos y dieron algunos “gestos tranquilizadores” a sus ciudadanos y ciudadanas, el tiempo dio la razón a quienes no creyeron en el cambio.

Este martes, por orden del gobierno talibán, se prohibió el ingreso de las mujeres a las universidades privadas y públicas en Afganistán “hasta nuevo aviso”.

Se trata de una decisión emitida por el ministro de Educación Superior de los talibanes, Shaikh Nida Muhammad Nadim, luego de reunirse con el gabinete islamista.

A esto se suma que desde agosto, los talibanes prohibieron la educación secundaria femenina, consignó BioBioChile.

“Fue terrible para todos nosotros, hombres y mujeres”

La medida causó mucha resistencia en una parte considerable de la población afgana. Para protestar contra la orden que prohíbe a las mujeres acceder a la educación superior, los universitarios se reunieron en las puertas de varias instituciones del país, y varios profesores renunciaron a continuar enseñando.

No obstante, las fuerzas de seguridad arrestaron a varios manifestantes, mientras los talibanes reciben presión de más países musulmanes y la ONU para revertir la medida, consignó RFI.

Hasiba Azim, profesora en una facultad de medicina de la provincia de Ghazni, perdió su trabajo y sus esperanzas.

“Fue terrible para todos nosotros, hombres y mujeres. También los hombres abandonaron la facultad arrastrando la bandera del Emirato Islámico de Afganistán, y dijeron que retomarán sus estudios hasta que las mujeres regresen”, relató.

Asimismo, el profesor de derecho penal y criminología, Amir Arezo, al ver llorar a sus estudiantes decidió renunciar.

“Sé que mi renuncia no significa nada para los talibanes, pero mi moral y mi conciencia no me permiten enseñar la justicia y el derecho únicamente a hombres, en un contexto en el cual a las mujeres se les prohíbe el acceso a la educación”.

Las otras prohibiciones que pesan sobre las mujeres en Afganistán

Rawa, Asociación Revolucionaria de las Mujeres de Afganistán, señaló que las prohibiciones y castigos que recaen sobre las mujeres y niñas en ese país, son reales violaciones a los derechos humanos y la integridad de las personas.

Recordemos que mientras estuvo en el poder entre 1996 y 2001, el gobierno talibán instauró un régimen muy duro, especialmente contra las mujeres, y tras retornar a gobernar en 2021, de a poco han ido restaurando algunas de estas severas restricciones.

Por ejemplo, tal como rescata el diario 20Minutos, recientemente también se prohibió que las mujeres acudieran a parques infantiles.

El régimen que regresó al poder tras 20 años contempla una serie de prohibiciones y castigos contra las mujeres que no cumplan.

Algunos ejemplos de prohibiciones a mujeres en Afganistán

– Las mujeres no pueden trabajar fuera de su hogar. Hay unas pocas médicas y enfermeras a las que se les permite ejercer para que atiendan a mujeres y niñas.

– No se les permite salir de casa sola. Siempre deben ir acompañadas de un hombre cercano como su padre, hermano o esposo.

– Tienen prohibido cerrar tratos con comerciantes hombres.

– No pueden ser atendidas por médicos hombres y tampoco hay muchas mujeres dedicadas a la medicina, por lo que muchas mujeres se enferman gravemente o mueren por no recibir atención de salud.

– No está permitido que accedan a educación secundaria y universitaria.

– Se les prohíbe mostrar cualquier parte de su cuerpo, incluyendo el rostro. Deben cubrirse completamente de pies a cabeza con un burka. Las que no cumplen, son castigadas con azotes, palizas y abusos verbales.

– Las mujeres que tienen relaciones sexuales fuera del matrimonio son lapidadas.

– No pueden usar cosméticos de ningún tipo. Ni siquiera pueden pintarse las uñas.

– No pueden hablar o dar la mano a hombres que no sean su padre, hermano o esposo.

– No pueden hablar o reír en público.

– Los zapatos de tacón están prohibidos porque hacen ruido al caminar y un hombre podría oír sus pasos.

– Solo pueden subir a un taxi en compañía de su padre, hermano o esposo.

– No pueden hacer deporte o entrar a un centro deportivo.

– No deben tener presencia en la radio, la televisión o reuniones públicas.

– Las bicicletas y motos también están prohibidas para ellas.

– No pueden vestir de colores llamativos, porque se consideran “sexualmente atractivos”.

– No pueden reunirse con propósitos recreativos.

– Tienen prohibido lavar la ropa en los ríos o plazas públicas.

– Ninguna calle, plaza o avenida puede llevar la palabra “mujer”.

– Está prohibido que las mujeres se asomen en balcones o ventanas. Y por lo mismo, las ventanas deben ser opacas para que las mujeres no sean vistas.

– No pueden ir a un sastre y menos que este le tome medidas o confeccione ropa de mujer.

– No pueden usar baños públicos.

– Tienen prohibidos los pantalones acampanados, incluso debajo del burka.

– No se pueden fotografiar ni filmar a las mujeres.

– No puede haber fotos de mujeres en revistas y libros.

Niñas afganas estudiando

ONU exige a Afganistán que levante restricción contra las mujeres

A través de un comunicado, la Organización de Naciones Unidas (ONU), junto a expertos en derechos humanos, condenaron la decisión de los talibanes de cerrar las universidades a las mujeres y exigieron a las autoridades de ese país que “revoquen inmediatamente la decisión”.

En la declaración, la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA) solicitó “reabrir las escuelas para niñas más allá del sexto grado y poner fin a todas las medidas que impiden a las mujeres participar plenamente en la vida pública cotidiana”.

Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, dijo que la prohibición era “otro golpe atroz y cruel a los derechos de las mujeres y niñas afganas y un revés profundamente lamentable para todo el país”.

“Además de la prohibición de que las niñas asistan a la escuela secundaria, basta pensar en todas las doctoras, abogadas y maestras que se han perdido, y que se perderán, para el desarrollo del país”, afirmó.