Como Thomas Jacob Sanford, de 40 años, fue identificado el sujeto que protagonizó un tiroteo en una iglesia mormona en Michigan, asesinando a tiros a cuatro personas antes de ser abatido por la policía.
El trágico hecho ocurrió la mañana del domingo, cuando el sujeto chocó su camioneta contra la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días mientras “cientos de personas” atendían al servicio.
Luego de abrir fuego contra los presentes, Jacob provocó un incendio en el templo ubicado en el municipio de Grand Blanc. Además de las víctimas fatales, otras ocho personas resultaron heridas.
Tras ser interceptado por los agentes, se inició un intercambio de disparos que terminó con la muerte del atacante, elevando la cifra de fallecidos a cinco.
Un condecorado veterano de Irak
De acuerdo a medios estadounidenses como NBC News, Sanford, residente de la cercana localidad de Burton, se graduó en 2003 de Goodrich High School, a unos 19 kilómetros al este del lugar del tiroteo.
Se unió al Cuerpo de Marines en 2004, ostentando los títulos de mecánico automotriz organizacional y operador de recuperación de vehículos.
El sujeto, quien usó un rifle de asalto en la arremetida, alcanzó el rango de sargento. En 2007 estuvo desplegado por casi siete meses en Irak.
Durante su trayectoria recibió varios premios, entre ellos la Medalla de Buena Conducta de la Marina, la Medalla de la Campaña de Irak, la de Servicio en la Guerra Global contra el Terrorismo y la de Servicio de Defensa Nacional.
El citado medio añade que tuvo su última asignación de servicio en Camp Lejeune, en Carolina del Norte, antes de dejar el Cuerpo de Marines en junio de 2008.
Si bien una imagen de 2019 lo muestra con una polera en apoyo a Donald Trump, no se ha establecido que sus opiniones políticas influyeran en su decisión de realizar el ataque.
Los registros detallan que su abuelo sirvió en la Marina y un tío hizo lo propio en la Infantería de Marina, ambos en la Segunda Guerra Mundial.
Por el momento no están claros los motivos que llevaron a Sanford a realizar el tiroteo, por lo que los investigadores registran su vivienda en busca de pistas.
Otros detalles de su vida no han sido divulgados, como por ejemplo si era miembro de la iglesia mormona que atacó.
En tanto, el presidente Trump aseguró estar siguiendo la situación. “Esto parece ser otro ataque dirigido contra los cristianos en los Estados Unidos de América. La Administración Trump mantendrá informada a la opinión pública, como siempre hacemos”, escribió.
“Mientras tanto, RECEN por las víctimas y sus familias. ¡ESTA EPIDEMIA DE VIOLENCIA EN NUESTRO PAÍS DEBE TERMINAR, DE INMEDIATO!”, puntualizó.
En paralelo, el FBI hizo un llamado a la población para que compartan todo tipo de información “que pueda contribuir a esta investigación”.