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Revelan que Trump exigió ir al Capitolio durante el asalto y habría agredido a agente tras negativa

Publicado por José Muñoz
La información es de Agencia EFE

28 junio 2022 | 16:56

Cassidy Hutchinson, asistente principal del jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, testificó ante del comité de la Cámara de Representantes que investiga el asalto al Capitolio y aseguró que al expresidente Donald Trump no le importó que sus partidarios portaran armas en el marco del mítin del 1 de enero de 2020.

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump (2017-2021), y los miembros más cercanos de su equipo eran conscientes de que existía riesgo de violencia por parte de sus seguidores en la jornada del 6 de enero de 2021 durante el salto al Capitolio y aun así siguieron con sus planes.

Cassidy Hutchinson, una ayudante del entonces jefe de gabinete de Trump, Mark Meadows, testificó este martes ante el comité de la Cámara Baja de EEUU.

Se trata del grupo que investiga el asalto al Capitolio de ese día, y ofreció detalles del grado de conocimiento que Trump y su equipo tenían de las posibilidades de violencia.

Tony Ornato, el entonces subjefe de gabinete de la Casa Blanca, contó a Hutchinson sobre las advertencias de Robert Engel, quien era el agente del Servicio Secreto a cargo el 6 de enero de 2021.

“Yo soy el maldito presidente”

Engel le dijo en reiteradas ocasiones a Trump, en su camino de regreso a la Casa Blanca después del discurso, que ir al Capitolio en ese momento no era seguro.

Según Hutchinson, Ornato además le confesó que Donald Trump gritó: “Yo soy el maldito presidente. ¡Llévame al Capitolio ahora!”, según lo reportó la cadena de noticias CNN.

El registro de chat del Consejo de Seguridad de EEUU (NSC) de aquel día brindó un recuento minuto a minuto de cómo evolucionó la situación de Seguridad de la Casa Blanca.

A esto se sumó el testimonio de testigos entregado este pasado martes, los que contradicen los relatos que aseguran que Trump nunca tuvo la intención de marchar al Capitolio.

“MOGUL va a al Capitolio… ahora están despejando una ruta”, se lee leyó un mensaje enviado del 6 de enero, refiriéndose al nombre en clave del servicio secreto para el expresidente. “Están encontrando la mejor ruta ahora”, se leyó, pese a los consejos de sus asistentes.

Las acciones de Trump el día del asalto al Capitolio

Según el relato de Hutchinson, el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, le aseguró unos días antes del 6 de enero que esa fecha iba a ser “grande”. Esto, mientras que su jefe, Meadows, la confesó que las cosas podían ir “muy, muy mal” en esa jornada.

El mismo 6 de enero, Trump pronunció un discurso desde los alrededores de la Casa Blanca ante sus seguidores, a los que animó a que marcharan hacia el Capitolio, en medio de sus denuncias infundadas de fraude electoral.

De acuerdo con la versión de Hutchinson, el expresidente fue alertado ahí mismo de que varias de las personas que querían asistir a presenciar su discurso portaban e de fuego, a lo que él respondió: “No han venido aquí a hacerme daño a mí”.

Así, enojado porque no había tantos asistentes como él deseaba, Trump ordenó a los servicios de seguridad que dejasen entrar a todos los presentes, sin importar si llevaban armas.

Poco después, cientos de sus simpatizantes irrumpieron en la sede del Congreso mientras se celebraba una sesión conjunta de las dos cámaras para ratificar la victoria electoral de Biden.

Consecuencias

Un total de cinco personas fallecieron en esos sucesos, entre ellas un agente que sufrió un infarto horas después del asalto.

La exayudante de Meadows también explicó que en las horas previas al discurso de Trump, varios de sus abogados intentaron rebajar el tono de sus palabras para evitar que se usasen términos como “luchar”, pero no lograron resultados.

Al terminar la concentración en las afueras de la Casa Blanca, y cuando miles de sus seguidores se dirigían hacía el Capitolio, Trump pidió al conductor de su limusina dirigirse junto a ellos a la sede del Congreso, algo a lo que el conductor se negó y le respondió que debían regresar a la Casa Blanca.

Hutchinson, que no estaba en limusina, dijo que Tony Ornato le contó cómo en un momento Trump incluso trató de agarrar el volante de manos del conductor para ponerse al mando del vehículo.